Castilla y León ha recuperado y reciclado el año pasado 9.849 toneladas de aceite industrial usado recogido en 5.164 establecimientos generadores, repartidos en 880 municipios, en los que habita el 87 por ciento de la población total castellanoleonesa.

En la Comunidad se consumen cada año alrededor de 22.000 toneladas de aceites industriales, tanto en los vehículos como en los procesos y maquinarias industriales, lo que genera entorno a 9.000 toneladas de aceites usados anuales, según ha informado Sigaus en un comunicado recogido por Europa Press.

Se trata de un residuo "peligroso y con un alto potencial contaminante", de cuya gestión se encarga Sigaus, que garantiza un servicio de recogida en "todos los puntos generadores", que en Castilla y León ascendieron a 5.164 establecimientos durante 2014, repartidos en 880 municipios. El 40,8 por ciento de estos puntos productores fueron talleres mecánicos.

Durante 2014, las empresas fabricantes, que representan un 90 por ciento del mercado total, comercializaron en la Comunidad 22.975 toneladas, lo que representa el 8,25 por ciento del total puesto en el mercado nacional.

El mayor consumo se dio en automoción, con 16.816 toneladas comercializadas, que representa el 73,2 por ciento del total. Por su parte, la industria absorbió 6.028 toneladas de producto lubricante, mientras que otras 130 toneladas se destinaron a otros usos, como ferretería, aeronáutica o uso doméstico.

Estos aceites industriales están presentes "en muchos ámbitos" tanto de la vida cotidiana asociados a la utilización de turismos, motocicletas, vehículos comerciales o electrodomésticos, como en actividades empresariales, desde el transporte de mercancías y personas, maquinaria de obra y construcción, o toda la industria en la que se utilizan compresores, turbinas, transmisiones o engranajes.

Demanda de aceites

La demanda de aceites industriales se encuentra por ello "muy diversificada empresarialmente" y, como consecuencia, "muy dispersa geográficamente", han explicado las mismas fuentes.

Durante su utilización, estos lubricantes "se degradan y originan sustancias peligrosas y metales pesados" que se producen por la exposición a altas temperaturas y presión dentro de los motores, máquinas y procesos donde se utilizan.

Sin embargo, estos aceites usados pueden aprovecharse "en su totalidad", a través de los tratamientos disponibles actualmente en España como la regeneración, que permite obtener aceites base para formular nuevos lubricantes, y el tratamiento para fabricar un combustible de uso industrial, alternativo al fuel óleo.

El pasado año Sigaus, a través de su red de gestión, recuperó y recicló 9.849 toneladas de aceite industrial usado recogido en 5.164 establecimientos productores distintos de Castilla y León, repartidos en 880 municipios, en los que habita el 87 por ciento de la población total castellanoleonesa.

Esta empresa ha llevado a cabo más de 10.000 operaciones de recogida, y la cantidad de aceite usado recuperada es "similar a la estimación de la cantidad generada", aunque han apuntado que el aceite industrial, durante su uso, "pierde algo más de la mitad de su volumen".

En términos de generación, el 67 por ciento del residuo se produjo en grandes focos y que suponen 16 municipios. En cambio, un 26 por ciento del aceite usado provino de forma muy dispersa de pequeños núcleos rurales, en total 820 municipios, que representan el 93 por ciento de los municipios totales atendidos, y en los que se ubican el 44 por ciento de los establecimientos a los que Sigaus dio servicio en Castilla y León.

Municipios de pequeño tamaño

De ellos, el sistema de recogida llegó a 801 municipios rurales de pequeño tamaño, en los que se recogieron 2.828 toneladas. Aunque es una cantidad menor en el contexto de Castilla y León, supone un volumen significativo de residuo con un "elevado potencial contaminante".

Por tipologías de productor, el 41 por ciento de los establecimientos en los que se prestó servicio fueron talleres mecánicos, 2.106 talleres. El resto de las recogidas tuvieron lugar en otro tipo de actividades que, sin embargo, sumaron 3.058 puntos productores de sectores como industria, agricultura, comercio, transporte o construcción.

De la cantidad total recuperada en Castilla y León, el 84,6 por ciento fue destinado a procesos de regeneración, aplicando el "principio de jerarquía" de residuos que establece la normativa vigente, y que considera este tratamiento como prioritario.

Gracias a este tratamiento, que consiste en un refino del aceite usado para eliminar agua, sedimentos, metales pesados y otros compuestos químicos, se obtienen "nuevas bases lubricantes" que se aplican en la fabricación de nuevos aceites industriales.

Así se retornan el residuo al inicio de su ciclo de vida, en lo que constituye un "perfecto ejemplo" de economía circular. Este proceso sustituye a la fabricación de lubricantes mediante el refino del petróleo, para generar así "menos CO2" y gastar "menos energía" que éste.

Así, con la cantidad de aceite usado recogido en Castilla y León que Sigaus regeneró, se obtuvieron 5.547 toneladas de nuevos lubricantes, suficientes como para realizar el cambio de aceite a 1,3 millones de turismos.

Cogeneración eléctrica

Otra de las vías de tratamiento del residuo es la valorización energética, proceso con el que se fabrica combustible de uso industrial, y que es utilizado en grandes hornos en cementeras, papeleras, materiales de construcción o en centrales térmicas de cogeneración eléctrica.

Concretamente, las 1.519 toneladas de aceites usados destinadas a la valorización energética durante el pasado año han permitido la generación de una energía equivalente a 16 Gigavatios por hora , que es el consumo anual de alrededor de 3.800 hogares españoles de tipo medio.

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