La policía británica sigue buscando cómplices de los supuestos atacantes que lanzaron un vehículo en llamas contra un aeropuerto escocés e intentaron hacer explotar dos coches bomba en el centro de Londres.

Una fuente policial dijo que se estaba buscando a un número no especificado de sospechosos después de que cinco personas fueran detenidas durante el fin de semana.

Se cree que los cinco sospechosos arrestados son extranjeros, dijo una fuente.

El diario Sun identificó a uno de los detenidos como un médico iraní que trabajaba en el hospital North Staffordshire, en el centro de Inglaterra.

Una portavoz del centro médico no quiso comentar la información, y la policía dijo que no identificaría a los arrestados.

Brown acusa a Al Qaeda

El primer ministro británico, Gordon Brown, que se enfrenta a una difícil prueba en sus primeros días en el cargo, afirmó que los responsables de los atentados frustrados estaban relacionados con Al Qaeda.

El estatus de seguridad en Gran Bretaña ha sido elevado a su máximo nivel, "crítica", lo que significa que se cree que un ataque es inminente.

Bush alabó a Brown por una "respuesta muy firme" a los ataques

"Estamos lidiando con una amenaza a largo plazo", dijo Brown el domingo, y añadió que los ataques no podían justificarse como oposición a la política exterior británica.

"Al margen de Irak, al margen de Afganistán, tenemos a una organización internacional intentando infligir el máximo daño a la vida civil persiguiendo una causa terrorista que es totalmente inaceptable para la mayoría de la gente", afirmó.

El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, alabó a Brown por una "respuesta muy firme" a los ataques.

"Sólo muestra que la guerra contra estos extremistas continúa", dijo Bush a periodistas en su casa familiar en Kennebunkport, estado de Maine.

Brown sucedió la semana pasada en el cargo a Tony Blair, cuyos diez años en el Gobierno estuvieron marcados por una agresiva postura en seguridad y una política exterior que apoyó a Estados Unidos en Afganistán e Irak.

La investigación avanza rápidamente

Peter Clarke, responsable de la policía antiterrorismo de Londres, dijo que las autoridades estaban avanzando con rapidez para descubrir a la supuesta red terrorista responsable de las amenazas.

No es exagerado decir que nueva información sale a la luz a cada hora

"La investigación sobre estos atentados está avanzando muy rápidamente. No es exagerado decir que nueva información sale a la luz a cada hora", declaró Clarke.

Las autoridades reforzaron las medidas de seguridad en aeropuertos y oficiales de policía adicionales patrullaban las estaciones ferroviarias e incrementaban los controles antes de la hora pico en la mañana.

La policía arrestó el sábado a dos personas que iban a bordo del Jeep Cherokee que se incrustró en la entrada al aeropuerto de Glasgow y que la hizo estallar en llamas.

El ataque se produjo apenas 36 horas después de que la policía encontró dos automóviles Mercedes Benz cargados con tanques de gas propano, combustible y clavos estacionados en un barrio céntrico de Londres.

Los otros arrestos incluyen a un hombre de 26 años y a una mujer de 27, atrapados en una autopista del norte de Inglaterra del sábado, y a un joven de 26 apresado el domingo en Liverpool.

Siguen en alerta

La Policía ha reforzado las medidas de seguridad en los aeropuertos británicos, estaciones de trenes y en el Metro de Londres, en respuesta a los recientes atentados fallidos contra la capital británica y el aeropuerto escocés de Glasgow.

El Reino Unido mantiene el nivel de alerta de seguridad en "crítico", el máximo, y significa que las fuerzas del orden creen que un ataque terrorista puede ser inminente.

Scotland Yard ha informado de que la población observará una mayor presencia policial en los medios de transporte, especialmente a la hora punta de la mañana y en el comienzo de la semana laboral.

Un portavoz de la Policía precisó que habrá vehículos policiales en los principales puntos de la red de transporte de Londres.

Según la fuente, las fuerzas del orden podrán detener y registrar personas en virtud de la ley antiterrorista británica y en respuesta al nivel "crítico" de seguridad en que está el país.