amplitud y gratas sorpresas
Los bañistas toman el sol tumbados en fila y apoyados sobre la pared del vestuario. (M. V.)
Gay friendly, para público gay y los hetero, es una de las formas en que se conoce el complejo de piscinas de Casa de Campo. Un ambiente joven y relajado, donde la mayor parte del público tiene entre 20 y 30 años, y cada cual se divierte como quiere sin molestar al resto.

Llegar hasta allí es muy cómodo. El acceso está apenas a unos pasos del metro Lago. Al entrar, a primera vista, todo parece demasiado apretujado. Casi no hay espacio entre la primera piscina y el vestuario, que está debajo de las gradas que dan a la piscina. Los bañistas toman el sol tumbados en fila y apoyados sobre la pared del vestuario, casi codo a codo, y el bar se encuentra a metros del agua.

Pero apenas se suben las gradas vienen las sorpresas. Unas mesas, rodeadas de árboles que protegen del calor, forman un semicírculo sobre la piscina, y hay una pequeña zona de césped donde se regocijan quienes prefieren escapar del ruido. Un camino de piedras abre el paso a dos nuevas piscinas, en las que unos niños salpican al caer con fuerza en el agua a algunos hombres cachas que esperan que ninguna nube les quite ni una gota de los rayos. Otro bar, un poco más arriba, y detrás del bar, muy escondido, una especie de solarium de césped exclusivo, todavía más aislado del bullicio de la piscina.

Hay espacio verde de sobra, no sólo en las instalaciones sino también en los alrededores de la Casa de Campo. Y también, para los más olímpicos, hay una piscina cubierta con los carriles exclusivamente reservados para nadar.

El lugar es amplio y limpio en el que todo el mundo puede ocupar su lugar. Hay sitio para todos, sean gays o no.

Datos básicos

Dirección: Paseo Puerto del Ángel, s/n. Metro: Lago. Bono de 10 baños: 34,80 euros. Horario: de 11.00 a 21.00 horas. Actividades: Clases de natación para adultos y niños. Musculación. Teléfono: 91 463 00 50.