Unas 65.000 personas abarrotaron el nuevo estadio de Wembley (noroeste de Londres) para participar en el "Concierto por Diana", un gran espectáculo musical organizado en memoria a la fallecida princesa de gales.

El emocionante evento tuvo lugar en medio de estrictas medidas de seguridad y bajo la rigurosa vigilancia de 450 policías, después de los atentados frustrados durante los últimos días en el Reino Unido.

El tributo a Diana coincidió, pues, con el estado de alerta máxima decretado por el Gobierno británico, aunque los Príncipes Guillermo y Enrique intentaron que nada aguara la fiesta que, con tanto esfuerzo y cariño, venían preparando desde el pasado año.

Así, el mismo día que hubiera sido el cumpleaños número 46 de Diana, y en el año en que se cumple el décimo aniversario de su fallecimiento, los príncipes Guillermo y Enrique lograron convocar a músicos y celebridades de todos los espectros.

No sólo acudieron músicos veteranos como Rod Stewart, Elton John y Duran Duran, sino también jóvenes intérpretes como Nelly Furtado y el rapero P. Daddy. Además, también participaron en el emotivo homenaje grandes figuras de la televisión y del deporte como David Beckham, John McEnroe y Boris Becker.

Los príncipes, los protagonistas

"¡Hola, Wembley", gritó Enrique, de 22 años, al presentar el acto en el escenario junto a su hermano, de 25, lo que desató la ovación cerrada del público, mientras 500 millones de espectadores seguían el espectáculo por televisión, en más de 140 países.

Este evento tiene que ver con todo lo que nuestra madre amó en vida"

"Este evento tiene que ver con todo lo que nuestra madre amó en vida: su música, sus bailes, sus organizaciones benéficas, su familia y sus amigos", dijo, ante la multitud, Guillermo, segundo en la línea de sucesión al trono británico.

Por su parte, Enrique, subteniente del Ejército británico, tuvo un recuerdo para los soldados de su regimiento desplegados en Irak: "Ojalá pudiera estar con vosotros". "Deseo que no os pase nada", afirmó el tercero en la línea de sucesión al trono, a quien el mando militar consideró demasiado arriesgado enviar al frente iraquí.

Desde el palco del estadio, no perdía detalle de la fiesta Kate Middleton, ex novia de Guillermo, que volvió a reunirse con él por primera vez en público desde su separación hace meses, aunque no se sentaron juntos, pese a los rumores sobre su posible reconciliación.

Quien no se separó de su novio, fue Chelsy Davy, la novia de Enrique, quien pasó gran parte del concierto en el palco de honor.

Repertorio irrepetible

Fueron seis horas trepidantes que arrancaron con Elton John, amigo íntimo de Diana, uno de sus grandes temas, "Your song".

Además, el grupo británico Duran Duran, una de las bandas preferidas de Lady Di, deleitó después a la concurrencia con canciones tan conocidas como "Rio" y "Wild boys", toda vez que el vocalista, Simon Le Bon, dedicó la actuación a "la memoria de la Princesa favorita de este país".

Con un público ya entregado que se divertía haciendo la ola y Guillermo y Enrique bailando en el palco, otros artistas famosos desfilaron por el escenario, entre ellos Status Quo, Tom Jones, Bryan Ferry, Take That, Rod Stewart, Nelly Furtado y James Morrison.

Wembley también disfrutó de dos pasiones de Diana: El Ballet Nacional Inglés, que escenificó "El lago de los cisnes", del ruso Tchaikovski; y los musicales de Andrew Lloyd-Webber, como "El fantasma de la ópera", cantado por Andrea Bocelli.

Además, dos pantallas gigantes emitieron vídeos de la labor benéfica de Lady Di y difudieron el honesto tributo de personalidades como el ex presidente de Estado Unidos Bill Clinton, el ex primer ministro británico Tony Blair y el líder surafricano Nelson Mandela.

El colofón de la velada llegó, una vez más, de la mano de Elton John, que cantó temas como "Crocodile Rock" sentado al piano, pero no "Candle in the wind", la emotiva canción que había tocado diez años atrás en el funeral de Diana y que esperaba el público.

Los príncipes le habían pedido a Elton John, amigo íntimo de Diana de Gales, que tocara esa canción, 'Candle in the Wind', pero el cantante prometió no volver a tocarla nunca más.

El príncipe Enrique dijo días antes: "Ha ayudado muchísimo con sólo decir sí (al concierto) y obviamente nuestra petición personal es que vuelva a interpretar 'Candle in the Wind'. Por eso esperamos que la toque".

Con todo, Wembley puesto en pie y los Príncipes Guillermo y Enrique que volvieron al escenario para congratularse por tan "increíble noche" y recordar que la recaudación del concierto se destinará a las organizaciones benéficas que apoyó su madre.

También mostraron su apoyo y cariño a la difunta princesa deportistas como David Bekham, Boris Beckher y John McEnroe.

Duelo sin precedentes

La muerte de Diana en un accidente de tráfico en París hace casi 10 años provocó un duelo sin precedentes en el país, y algunos comentaristas temen que el concierto toque la fibra sentimental.

Después de diez años ha habido un grupo de personas que recuerdan lo malo y parecen olvidarse de todas las cosas increíbles que hizo"

El príncipe Guillermo es muy consciente de las críticas que recibía su madre cuando estaba viva.

"Después de diez años ha habido un grupo de personas que recuerdan lo malo y parecen olvidarse o haberse olvidado de todas las cosas increíbles que hizo", dijo Guillermo sobre su madre, que estuvo involucrada durante su vida en numerosas causas benéficas.

"No está aquí para defenderse cuando la critican, nosotros queremos hacerlo en su lugar, y esta es la mejor manera de que a la gente le llegue nuestro mensaje", dijo el segundo heredero en la línea del trono británico en una entrevista con la BBC antes del concierto.


Otros jóvenes de la realeza asistirían al concierto junto a Guillermo y Enrique, pero la aparición de su padre, el príncipe Carlos, quien se divorció de Diana en 1996, no está prevista.