La juez que investiga el presunto caso de torturas, detención ilegal y lesiones a un ciudadano rumano al que los Mossos d'Esquadra arrestaron por error en Barcelona ha procesado a los seis agentes relacionados con los hechos.

La declaración de la víctima, de los testigos y los partes médicos muestran indicios de delito en la actuación de un sargento, dos cabos y tres agentes de la policía autonómica.

La juez procesará a un sargento, dos cabos y tres agentes
Además, la juez ha pedido al Institut Català de la Salut (ICS) que tome medidas contra el doctor del dispensario de la comisaría de Les Corts, donde se produjeron los hechos, por "cumplimiento inadecuado" de su obligación de "denunciar inmediatamente" cualquier indicio de delito.

Los agentes llegaron a entrar en casa de la víctima sin orden de registro alguna una vez que ya sabían que se habían equivocado de persona.

Trato desmedido

En la denuncia, este ciudadano rumano afirma que los mossos le agredieron durante la detención y en el traslado a la comisaría de Les Corts.

Durante el trayecto uno de los agentes imputados se sacó la pistola y se dedicó a apuntarle a la cabeza amenazándolo con matarle si no confesaba, según relata en la denuncia.

En su denuncia, el agredido afirma que un agente sacó una pistola y le apuntó a la cabeza para que confesara
En comisaría dejaron de golpearle por la presencia de cámaras de videovigilancia.

Confundido con un ladrón

Todos sucedió en julio del año pasado cuando Luician P. fue detenido después de que una mujer sufriera un asalto con violencia en su domicilio de la calle Ample de Barcelona y lo identificara como el presunto autor de los hechos.

Los Mossos d'Esquadra utilizaron las imágenes del banco al que el ladrón entró a sacar dinero con una libreta bancaria que le extrajo a la mujer de su domicilio. Cuando extrajeron una foto de la persona equivocada, la mujer lo identificó con el ladrón.

Coincidencia fatal

El agredido vive en la misma calle, Ausias March, donde estaba el banco desde donde se sacó el dinero de forma fraudulenta y los agentes, foto en mano, comenzaron a pasear por ella en busca del sospechoso.

Al llegar al piso donde vive Luician junto a su novia embarazada y otra chica, la portera identificó a la persona de la imagen con su inquilino.

Los Mossos lo esperaron en la calle a que saliera y detenerlo y en ese momento fue cuando se produjo la agrsión.

Cuando a la víctima del robo se le enseño una foto realizada por los Mossos d'Esquadra, ésta negó que ese fuera el ladrón.

Fue un vecino de la víctima el presunto el presunto autor de los hechos quien entró en prisión tras ser detenido.