Un estudio de Randstad ha detectado que los contratos que suponen movilidad han alcanzado durante el primer trimestre del año su cifra más alta desde 2010. Durante los tres primeros meses de 2015 se firmaron más de 487.000 contratos, 43.000 más que en 2014 y 140.000 más que en 2013. Precisamente, 2013 fue el año que registró el menor volumen de contratos de movilidad, 347.500, tras tres descensos consecutivos desde 2010. Asturias, por su parte, registra la segunda tasa de movilidad más baja con un 7%

Otro de los aspectos que tiene en cuenta el análisis de Randstad es la tasa de movilidad[1]. Así, el 12,1% del total de las contrataciones durante los tres primeros meses del año supusieron el cambio de provincia del trabajador. Dicha tasa descendió 0,4 puntos porcentuales respecto al mismo periodo de 2014, cuando se situó en el 12,5%, el índice más elevado del periodo analizado. En el caso de Asturias, su tasa de movilidad se sitúa en el 7,1%.

Cuando se analizan los datos en función del sexo de los profesionales, el estudio de Randstad pone de manifiesto que existen pronunciadas variaciones entre hombres y mujeres. De esta manera, la tasa de movilidad en hombres se sitúa en el 14,3%, 5 puntos porcentuales por encima de las mujeres, que alcanzan el 9,3%. Madrid, Murcia y Catalunya, las comunidades que reciben más trabajadores

La comunidad autónoma del profesional es un factor determinante a la hora de analizar la movilidad laboral. 11 de las 17 regiones españolas son emisoras de trabajadores; es decir, salieron más trabajadores a desarrollar su actividad a otras comunidades de los que entraron a trabajar, lo que supone un saldo[2] negativo. Entre las 6 comunidades autónomas receptoras, destaca Madrid, cuyo saldo positivo equivale a 45.200 trabajadores. A continuación se sitúan Catalunya, con 6.700; y Murcia, con 5.300. Euskadi, Baleares y Navarra, por su parte, cuentan con diferencias positivas de entre 2.000 y 3.000 empleados.

En el lado opuesto se encuentran Castilla La-Mancha, Castilla y León y Andalucía, con -18.400,

-8.200 y -7.900, respectivamente. Extremadura, Aragón y Galicia acumulan saldos negativos de entre 5.000 y 6.000 profesionales.

Por otra parte, Randstad también ha analizado la movilidad de los profesionales en función de la provincia en la que se sitúan. En este sentido, cabe destacar que 16 provincias registran saldos positivos. Además de Madrid, Barcelona y Huelva son las dos únicas provincias con diferencias positivas superiores a los 10.000 empleados. Entre las emisoras más pronunciadas, llaman la atención Cádiz y Toledo, con saldos de -11.100 y -9.200 trabajadores, respectivamente.

El informe también tiene en cuenta la movilidad de sus trabajadores, independientemente del saldo de cada provincia. En esta línea, llama la atención que las tres la tasa de movilidad más elevada se encuentran en Castilla-La Mancha: Guadalajara, Toledo y Cuenca, todas ellas con índices por encima del 25%. Lleida, La Rioja, Huesca, Álava y Albacete representan el resto de provincias con tasas de movilidad por encima del 20%, frente al 12,1% de la media nacional.

Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas son las dos provincias con menores índices de movilidad. La peculiaridad de la ubicación geográfica de esta región motiva que la movilidad sea menor entre sus profesionales. Badajoz y Asturias, por su parte, también cuentan con tasas de movilidad por debajo del 8%.

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