Sole Otero
La pelusa de los días (SOLE OTERO)

Depender de un dibujo y que esta dependencia se convierta en éxito. Esto es lo que le ha sucedido a Sole Otero, una dibujante argentina de larga trayectoria en su país que ahora llega a España de la mano de La Cúpula con La pelusa de los días.

"Pelusa es una tira en la que hago catarsis de lo que me rodea, en la que deposito alegrías, frustraciones, risas, y todo lo que me pasa. Necesito a Pelusa para vivir la vida tanto como la tira me necesita a mi para que la dibuje. Varias veces pensé en dejar de hacerla, pero no pude, simplemente es una necesidad", cuenta Sole tras publicar su primera obra en España.

Necesito a Pelusa para vivir la vida tanto como la tira me necesita a mi para que la dibuje

Con la convicción de que su humor se entenderá en España, aunque espera que el lector español "soporte bien" su uso del "vos", la ilustradora argentina (Buenos Aires, 1985), aterriza en nuestro país con La pelusa de los días, una obra que se ha convertido en un "sueño" que aún no termina de "creer".

"Siempre esperé con ansías ver mis dibujos compilados en un libro, pero no me imaginé que iba a ser en España y con una editorial de la envergadura de La Cúpula. ¡Estoy muy contenta!", ha confesado.

Un experimento en la red

Y es que, su personaje Pelusa, una chica de 30 años como ella, sólo existía, con gran éxito entre sus lectores, en una web. Un rincón en Internet donde estas historias cotidianas nacieron a modo de "experimento", como ha relatado su creadora.

"Pelusa nace, por un lado, como un experimento de adaptar mi uso de una red social al dibujo. Cuando empecé a usar Twitter descubrí que muchos de los pensamientos que volcaba en esos 140 caracteres podían ser ilustrados y dibujados en una tira corta, y que eso les sentaba mucho mejor. De paso - ha añadido- me servía de excusa para tener algo que dibujar diariamente".

Pelusa nace como un experimento de adaptar mi uso de una red social al dibujo

Así, esta especie de "catarsis" que hacía en Twitter comenzó a dibujarla con "lápiz", la herramienta que eligió Otero para hacer más rápido la viñetas y poder dibujar "una cada día" porque Pelusa es donde "deposita" sus alegrías frustraciones, risas, y todo lo que le pasa a través de trazos infantiles en rojo y negro.

Un conjunto de vivencias "referenciales" pasadas por el tamiz del humor donde el lector se podrá ver reflejado, "aunque no lo parezca", como ha puntualizado. "La tira, narrando pequeñeces cotidianas, deja espacio para que eso suceda", ha agregado.

Con el "reto cumplido" de ver a su Pelusa publicada en España, y con la esperanza de ver en las librerías la novela gráfica en la que está "concentradísima", Otero aspira, sobre todo, a seguir haciendo lo que le haga "bien".