La Federación de Arroceros de Sevilla "ve con buenos ojos" el último dictamen de la Unesco sobre el proyecto de dragado del río Guadalquivir y ha pedido revisar las estimaciones de consumo de agua y de la superficie cultivada para el sector contempladas en el proyecto de revisión del Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica del Guadalquivir.

Fuentes de la federación han indicado a Europa Press que la última declaración de la Unesco "se suma a otra serie de sentencias" y ven con buenos ojos dicho dictamen, que era "algo esperando, tras la sentencia del Tribunal Supremo, y donde la Unesco se ha ceñido a las medidas ambientales de la declaración de impacto ambiental (DIA)".

Los arroceros han asegurado que "mientras no se dé solución al riego del arroz, seguiremos con nuestra oposición al dragado".

ALEGACIONES

La Federación de Arroceros ha presentado una serie de alegaciones a la propuesta del proyecto de revisión del Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica del Guadalquivir, donde se ratifican con las mismas ya presentadas en enero de 2015.

En dichas alegaciones, los arroceros piden la revisión de los datos y conceptos que afectan al sector arrocero, especialmente las estimaciones de consumo de agua a futuro o las hectáreas de superficie cultivada.

Estas alegaciones se producen tras analizar los datos recogidos en dicha propuesta y encontrar "discrepancias" con la misma. Así, explican que en la memoria descriptiva se establece la demanda neta del sector arrocero de Sevilla, obtenido a partir de la superficie de cultivo y su dotación neta, fijando la misma en 10.450 metros cúbicos por hectárea, "no haciéndose más referencia en el resto de la memoria al riego del arroz y sus caudales de futuro, salvo para apuntar una disminución en el cultivo del arroz, cifrada en un 20 por ciento de la superficie actual, que ningún organismo autonómico, estatal o comunitario lo contempla" y que el sector no acepta por "injustificada".

Según precisan las alegaciones, consultadas por Europa Press, en comparación con 2015, en dicho plan se apunta que en 2021 "el plan detrae 92,81 metros cúbicos por hectárea al año de consumo de agua por el sector, sin encontrar justificación alguna, ya que aún no se ha emprendido obra de mejora en nuestros regadíos". Agrega que según el documento, "en 2015 se contempla un consumo de agua de 331,961 hectómetros cúbicos al año y una dotación de 11.925,18 metros cúbicos por hectárea, mientras que en 2021 se contempla un consumo de 329,377 hectómetros cúbicos al año y 11.832,37 metros cúbicos por hectárea". Ha precisado que en ambos casos se contempla la misma superficie, de 27.836 hectáreas.

Asimismo, para el período 2027 se observa una reducción importante "sin explicación alguna" donde "se adjudican unos caudales irreales para el sector, pues se fijan por debajo de las necesidades fisiológicas de la propia planta, y como única justificación se alude a que asociada a la modernización debe ir unida una revisión concesional que adecue los derechos a los nuevos consumos de agua, más reducidos, resultantes de la modernización".

Los arroceros aceptarían esa justificación en la reducción de dotaciones, pero "siempre que se haya realizado íntegramente la modernización del sistema de riego para el sector arrocero de Sevilla; que se compruebe fehacientemente el resultado positivo del mismo; y se comprueben los nuevos caudales sin pérdidas de producción y sin pérdidas de eficiencia en los riegos y sus destinos".

Consideran que "comprobadas estas premisas, se podrán reajustar los caudales actualmente asignados al sector, incluida su aportación para neutralizar los efectos de la intrusión salina del Atlántico con el efecto de las mareas a lo largo del estuario del Guadalquivir".

Los arroceros consideran que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir "deberá aclarar y normalizar el uso del estuario tras la modernización del sector, ya que se bien una parte de la CHG manifiesta que una vez realizada íntegramente la modernización del riego del mismo, ése tendrá que realizar el primer llenado de la parcelas arroceras y la finalización del cultivo a finales de septiembre-octubre directamente desde el estuario; mientras que otros servicios como el de planificación, manifiestan su rechazo, asegurando una vez realizada la modernización del sector no podrá detraer caudal alguno directamente del estuario del río".

Además apuntan que "la normalización de estas discrepancias en el seno de la CHG es de vital importancia para el sector arrocero, ya que de ellos dependerá nuestra postura de oposición al proyecto de dragado de profundización que promueve la Autoridad Portuaria, así como la viabilidad de la modernización, ya que se si se realiza ésta con la premisa de seguir dependiendo parcialmente del estuario, CHG tendrá que mantener el nuevo escenario de un estuario con dragado de profundización ejecutado y con mayor afección de las mareas en perfectas condiciones de utilización como dotación de riego".

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