Jimena, ex inquilina de la EMVS
Jimena, una exinquilina de la Empresa Municipal de la Vivienda de Madrid a la que Fidere amenaza con desahuciar si no paga las cuotas atrasadas. JORGE PARÍS

Las sociedades cotizadas de inversión inmobiliaria (socimis) son sociedades anónimas que cotizan en bolsa y cuya actividad es la adquisición, promoción y rehabilitación de activos inmobiliarios. Fueron aprobadas en 2009, pero sólo a partir de 2012, tras cambios en la normativa, comenzaron a ser una realidad. Algunos acusan a las socimis de ser los nuevos especuladores del mercado inmobiliario; otro creen que son la vanguardia de la recuperación

Ejemplo más de lo primero que de lo segundo es Fidere Patrimonio, la socimi constituida por el fondo Blackstone, que cotiza desde este lunes en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB). La socimi se ha constituido con las 2.688 de viviendas protegidas en alquiler que este fondo ha comprado en España, fundamentalmente en Madrid. El dinero, como se ve, no tiene límites ni moral.

Los pisos comprados a la EMV están en Vallecas, Villaverde y CarabanchelEntre 2013 y 2014 el fondo de inversión estadounidense Blackstone invertió en España 3.800 millones de euros. Con ese dinero, entre otras cosas, este ‘fondo buitre’ se ha hecho con más de 41.000 viviendas, sobre todo en Madrid y Barcelona; desde 1.860 pisos en alquiler que eran de la Empresa Municipal de la Vivienda y Suelo de Madrid (EMVS) –por las que pagaron 218 millones de euros– a otras 38.000 viviendas compradas a Catalunya Caixa.

Fidere Patrimonio cuenta con una cartera de 23 promociones de viviendas protegidas en alquiler que Blackstone ha ido adquiriendo en los últimos años, principalmente en la Comunidad de Madrid. En esta cartera destacan las 1.200 viviendas protegidas que el fondo compró a la EMVS de Madrid en octubre de 2013, ubicadas en los distritos de Carabanchel, Vallecas y Villaverde.

También integra 944 pisos protegidos de Rivas, Alcorcón, Valdemoro, Getafe, Móstoles Guadalajara y Barcelona comprados a Sareb, y otras 600 viviendas adquiridas a una empresa en Torrejón de Ardoz y Paracuellos de Jarama.

Sin embargo, detrás de las inversiones y los retornos de Blackstone y Fidere se esconden también las historias de muchas familias que han perdido su vivienda víctimas de un desahucio. Y por supuesto, la privatización de los pisos ha obligado a los inquilinos a pagar más.

Buscando inquilinos solventes

Con su salida al MAB, además de cumplir con el régimen de las socimis, la firma de Blackstone –que dice que “no hay burbuja inmobiliaria, pero hay que ir con cuidado”– pretende también acceder a financiación para costear el futuro crecimiento de su empresa.

Fidere Patrimonio cerró 2014 con un beneficio neto de 1,6 millones eurosFidere Patrimonio centrará su estrategia en incorporar carteras inmobiliarias participadas por fondos de Blackstone y en "analizar las oportunidades de inversión que presente el mercado". En paralelo, la socimi se centrará en gestionar su actual cartera de viviendas "con el objetivo de incrementar la rentabilidad de los accionistas".

Para ello, enfocará su política de arrendamiento de los pisos protegidos en "seleccionar clientes con solvencia económica y visibilidad de ingresos a largo plazo", con el fin de elevar el porcentaje de ocupación de su parque de viviendas hasta entre el 80% y el 95%, frente al del 76% que presentan actualmente.

Por el momento, Fidere Patrimonio cerró 2014 con un beneficio neto de 1,6 millones euros, con lo que superó los 'números rojos' contabilizados en el ejercicio precedente. La facturación de la socimi sumó 5,54 millones de euros, de los que 4,6 millones provienen de las viviendas protegidas compradas en Madrid a la EMV.