Desde la central sindical se ha subrayado a Europa Press que no es la función de los responsables docentes establecer el horario de una asignatura "que, a juicio del claustro, no debería impartirse en los centros escolares, lo cual no quiere decir que los profesores de cada una de las posibles religiones deban ser despedidos, sino destinados a los lugares más apropiados para impartir doctrina religiosa".

Considera CGT además que las distintas religiones deben asumir los gastos del adoctrinamiento. "Si la administración educativa que sostiene con los impuestos del pueblo a la Iglesia Católica no comparte esta visión, que sea ella misma la que decida qué horario debe cubrir la asignatura y a costa de qué asignatura", ha remarcado.

A juicio del sindicato, hacer hueco para que el profesor de Religión no pierda su puesto de trabajo conlleva una reducción de las horas de otra asignatura, "con lo que se está frustrando la contratación de una persona para impartir esa materia".

"Si todos los claustros tomaran una postura similar, a lo mejor la administración se tomaba en serio la barbaridad que supone destinar las aulas de centros públicos para el adoctrinamiento religioso o, por lo menos, no utilizaría al profesorado como cómplices del proceso de adoctrinamiento educativo que se está llevando a cabo", ha apostillado.

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