Las personas inmigradas tienen un mejor concepto de cómo van las cosas en Catalunya que los que han nacido aquí y valoran más, incluso, a los políticos locales.

En cambio, el listado de problemas que perciben son casi iguales, dejando a un lado la propia inmigración.

Para los autóctonos la inmigración es el problema más grave que tiene Catalunya
Un estudio realizado a 1.500 catalanes y a 1.500 inmigrantes afincados en Catalunya revela que el 77% de los recién llegados están un poco o muy satisfechos con la situación actual del país. Para el 31% de los nacidos en Catalunya, la situación no es buena, y dicen estar un poco o muy insatisfechos.

Pese a que para el 29% de la población autóctona la inmigración constituye el problema más grave del país, el resto de temas que preocupan a ambas comunidades son los mismos y siguen el mismo ranking.

De esta forma, el acceso a la vivienda, el trabajo y la delincuencia y la falta de seguridad son, por este orden, los problemas citados tanto por inmigrantes como por la población general encuestada. El 6% de los recién llegados dice que no existen problemas.

Cambio de vida

La vida de los inmigrantes mejora cuando llegan aquí, sobre todo después de la dura vida que han sufrido en su país

La mayoría de los inmigrantes que vienen lo hacen para quedarse y valoran de forma especial las oportunidades que ofrece Catalunya, la asistencia sanitaria y las escuelas, la defensa de los derechos humanos e incluso la honestidad de los políticos, por comparación con su país de origen.

"La vida de los inmigrantes mejora cuando llegan aquí, sobre todo después de la dura vida que han sufrido en su país de origen", clarificó ayer uno de los autores del estudio, Albert Jovell.

Más extranjeros, más servicios

El 78% de los inmigrantes llegados a Catalunya lo hizo en los últimos 7 años, y esto ha hecho que la población haya llegado a los siete millones de habitantes, según un estudio realizado por la Universidad de Harvard y la Fundació Biblioteca Josep Laporte.

Aunque el 68% de la población nacida en Catalunya considera que la política de inmigración del Gobierno no es suficientemente estricta y un 77% cree que la inmigración irregular hace aumentar la delincuencia, en el otro extremo, el 79% cree que los inmigrantes tienen que acceder a la sanidad y la educación pública gratuita.