El fallo, consultado por Europa Press, tiene en cuenta otras dos sentencias firmes dictadas en 2008 y 2011 contra el agresor por delitos de la misma naturaleza en los que también agredió a su progenitora. En este caso, la juez le condena a dos años de prisión por el delito de violencia habitual y a otro año más por lesiones.

La sentencia, dictada de conformidad por las partes, que en la madrugada del 30 de diciembre del pasado año el acusado se dirigió a la habitación de su madre a la que sacó "a rastras" de su cama para llevarla al comedor, donde "comenzó a golpearla con el puño en la cara y en diversas partes del cuerpo", de manera que "le tiró fuertemente del pelo" y "le golpeó la cabeza contra el suelo".

Como resultado de este ataque, la octogenaria varias contusiones, policontusiones y una herida superficial en el ojo derecho con un gran hematoma, entre otras lesiones, por las que le ha quedado una cicatriz en el pómulo y por las que necesitó 21 días de recuperación, 14 de los cuales no pudo afrontar sus ocupaciones habituales.

El condenado, que se encontraba en prisión provisional por estos hechos, ha sido condenado además a pagar a la mujer 6.000 euros en concepto de responsabilidad civil por las lesiones y secuelas sufridas. Igualmente, no podrá comunicarse con ella ni acercarse a menos de 200 metros durante seis años, tiempo en el que además también tiene prohibido la tenencia y porte de armas.

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