Silvio D.G., acusado de violar en cinco ocasiones a un menor de 5 años y de abusar sexualmente de otro de 6 años en la capital en 2004, reconoció hoy que siente una atracción especial hacia los menores. La fiscal pidió al tribunal que se le condene a 93 años de prisión por siete delitos de violación y uno de abuso sexual, así como que se le obligue a pagar con 6.000 euros a los padres del menor por los daños morales.

"Me considero un enfermo y necesito ayuda médica para que me ayuden a superar el problema que tengo", manifestó el acusado, de nacionalidad boliviana, quien relató a la Sala que entonces decía a los menores agredidos que no contasen a nadie el "secreto" que tenían entre ellos.

Dos o tres veces a la semana 

Silvio D.G. compartió desde octubre de 2003 hasta diciembre de 2004 el piso con los padres de un niño de 5 años, quienes le pidieron que cuidase del menor durante el tiempo en que éstos estaban en el trabajo.

Me considero un enfermo y necesito ayuda médica para superar el problema"

"Cuidaba de él y le recogía del colegio. Luego le llevaba a casa y ahí le tocaba los genitales y sus nalgas", relató Silvio, que admitió que le obligó a hacerle varias felaciones. Además, agregó que los abusos hacia el menor se producían de dos a tres veces a la semana en la casa y en el ascensor.

Pese a admitir estas agresiones sexuales, el procesado negó haber abusado del primo del menor, de 6 años de edad, en el parque de atracciones de la capital, donde acudieron en diversas ocasiones. Frente a esta versión, la fiscal sostiene que el encausado tocó al menor sus genitales en una atracción conocida como 'el barco Fantasma'.

Confianza de los padres

Fermina C.Q., madre del menor de 5 años, explicó a la Sala que ella y su marido le pidieron que cuidaran de su hijo al tener plena confianza en él. "Nosotros trabajábamos y le pedimos que cuidara al niño. Le teníamos cariño y le veíamos que era una persona buena. Era como nuestro hermano", dijo.

Le teníamos cariño y le veíamos una persona buena", dice la madre del niño

Al paso de los meses, una vecina alertó a Fermina C.Q. que había visto al niño desnudo encima de la cama de la habitación, por lo que la madre le preguntó a su hijo qué estaba haciendo. "Estaba jugando con el primo", le respondió el niño, que acto seguido añadió: "Mentira".

La mujer dejó pasar el tiempo hasta que su prima le comentó que Silvio le había tocado los genitales a su hijo en el parque de atracciones. Fue entonces cuando decidió ir a recoger a su hijo al colegio para volverle a preguntar sobre los abusos. "Cuando se lo pregunte me dijo: Sí, mama. Y se le cayó una lágrima", aseguró.

"Le hacía daño"

La testigo relató que su hijo le dijo que Silvio "le tocaba en el ascensor, en la cama, en el salón, encima de la ropa sucia" y que "le hacia daño, pero él seguía". "Me contó que Silvio le chupaba y que él le chupaba", indicó.

Por su parte, la madre del otro menor contó que, al volver del parque de atracciones, su hijo le comentó que Silvio "le había tocado los genitales" y que había intentado "bajarle los pantalones", a lo que éste se resistió.

En la pericial, los psicólogos señalaron que al encausado se le calificó de pedófilo, aunque insistieron en que esta patología no afecta en ningún caso a sus capacidades cognitivas. "El podría controlar esa conducta, pero está condicionada por esa atracción que siente", apuntaron.