El secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, ha comparecido este jueves para valorar los resultados de las elecciones municipales y autonómicas del pasado domingo, y ha asegurado que su partido "no entrará en ningún gobierno presidido por un candidato del PSOE".

"Vamos a tratar de evitar que el Partido Popular gobierne en las comunidades autónomas donde no ha obtenido mayoría absoluta y estaremos dispuestos a llegar a acuerdos, eso sí, para llegar a acuerdos con nosotros, el Partido Socialista deberá dar un giro de 180º", ha advertido el líder de Podemos.

Iglesias ha señalado que los socialistas deberán "asumir que las políticas de recortes han sido un desastre y que hay que apostar por medidas de rescate ciudadano". "Deberán asumir también que para tratar con nosotros tiene que haber tolerancia cero con la corrupción", ha añadido.

El líder de Podemos ha negado haber cambiado su discurso. "Nosotros seguimos firmes en las mismas posiciones. Los que han dejado de decir que no van a pactar con el populismo son otros", ha comentado en referencia al PSOE.

Un antes y un después con Pedro Sánchez

En este sentido, el líder de Podemos ha admitido este jueves que ve "gestos reveladores de que la relación" con el partido que encabeza Pedro Sánchez ha cambiado y que basta escuchar a sus dirigentes para comprobar que el tono que utilizan es distinto al de antes.

"Es evidente que sí, ahora Pedro Sánchez me llama y antes no me llamaba", ha dicho Iglesias sobre el cambio de actitud de los socialistas. Un gesto que, según el líder de Podemos, es bueno y sitúa a su partido en una posición de poder hacer exigencias y poder lograr cambios.

"Pensamos que es bueno que una fuerza política como Podemos sea capaz de condicionar la rectificación de otras fuerzas políticas si eso se traduce en políticas favorables para el resto de los ciudadanos", ha subrayado.

Es evidente que sí, ahora Pedro Sánchez me llama y antes no me llamaba

Iglesias ha admitido un "avance" en el sentido de racionalizar las decisiones políticas y que exista una vía de contacto que hasta ahora no había, si bien no ha querido "sacar conclusiones precipitadas" de lo que fue —según ha dicho— una conversación cordial y con mentalidad constructiva pero también "llena de ambigüedades y vaguedades", como suele ocurrir en estos casos.

"No quiero que nadie sea preso de sus palabras", ha respondido al ser preguntado si vio a Sánchez proclive a aceptar sus condiciones.

Sánchez e Iglesias quedaron en contactar de nuevo la próxima semana y el líder de Podemos no ha descartado que celebren una reunión presencial y no telefónico, pero de momento no se ha concretado fecha ni lugar para ese nuevo contacto que Podemos afronta con buena disposición y voluntad constructiva.

"Encantados" con Aguirre

El eurodiputado también ha mencionado durante su comparecencia a la candidata del PP a la alcaldía de Madrid, Esperanza Aguirre: "Estamos muy satisfechos con la línea comunicativa que está manteniendo. Hay quien dice que trabaja a sueldo de Podemos y creo que, incluso en caso de que le pagáramos un sueldo no lo haría mejor. Solo puedo pedirle que siga así. Nosotros estamos encantados de que vaya en esta línea", ha ironizado. 

Aguirre ha propuesto un frente entre su partido, el PSOE y Ciudadanos para "frenar a Podemos" y ha ofrecido su apoyo al candidato socialista, Antonio Miguel Carmona, con el objetivo de conseguir que la aspirante de Ahora Madrid, Manuela Carmena, no llegue a alcaldesa. Aguirre ha dicho de Carmena que es "un peligro para la democracia".

Iglesias ha salido este jueves al paso de sus declaraciones señalando que "ojalá Esperanza Aguirre se presentara a las generales". "Nos lo podría muy fácil", ha agregado.