La ermita de San Antonio de la Florida fue visitada ayer por miles de madrileños, que fueron a recoger los panecillos del Santo y sobres con trece alfileres para lanzarlos a la pila bautismal y pasar la mano sobre ellos para comprobar cuantos novios se quedaban pegados en las palmas de la mano. Este año se han preparado 33.500 panes que se empezaron a repartir desde las 8.00 de la mañana de ayer, dando así el pistoletazo de salida a la Primera Verbena, como se conoce popularmente a las fiestas de Moncloa. A media mañana la cola de chulapos y modistillas daba la vuelta a la ermita. También hubo largas colas para visitar los frescos de Goya, que al igual que el resto de monumentos y museos del distrito permanecerán abiertos esta semana de fiestas.