Palmira
Imagen de las ruinas de Palmira (Siria). Aotearoa / WIKIMEDIA

Al menos 295 personas han muerto en la ciudad de Palmira y sus alrededores desde que comenzó hace cuatro días la ofensiva del grupo yihadista Estado Islámico (EI) en esta zona del este de Siria, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos.

Entre los fallecidos figuran 57 civiles, 49 de los cuales fueron ejecutados por EI, 123 efectivos de las tropas del régimen y 115 yihadistas.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos señaló que 20 extremistas murieron en un bombardeo con un barril de explosivos El ejército sirio logró este domingo expulsar a los extremistas del interior de Palmira —del barrio norteño que estos conquistaron la víspera—, aunque los combates prosiguen en los alrededores, donde EI domina varias localidades y un campo de gas.

El Observatorio precisó que, de los civiles, ocho perecieron en bombardeos en Palmira y en la población de Al Sujna, mientras que 49 fueron asesinados por EI.

Las ejecuciones tuvieron lugar en Al Sujna y en la aldea de Al Ameriya y entre las víctimas hay al menos nueve menores y cinco mujeres, así como 23 familiares de funcionarios locales.

Por su parte, los uniformados y los radicales perdieron la vida en choques en Palmira, Al Sujna y el campo de gas de Al Hil, entre otros.

Al margen de estas cifras, el Observatorio señaló que 20 extremistas murieron en un bombardeo con un barril de explosivos en las afueras de la cárcel de Palmira, donde en han continuado los combates.

La importancia de Palmira

Las tropas han expulsado a EI del norte de la ciudad y también han realizado avances en los alrededores de la ciudadela de Palmira. Aunque EI todavía controla Al Ameriya, Al Sujna, el campo de Al Hil y las zonas de Al Hafta y Al Arak.

Palmira tiene importancia estratégica, ya que sirve de enlace entre la provincia siria de Deir al Zur —uno de los bastiones de EI— e Irak, con los alrededores de Damasco.

Sus ruinas están inscritas además en la lista del Patrimonio de la Humanidad de la Unesco.

Ubicada en un oasis, fue en el pasado uno de los centros culturales más importantes del mundo antiguo y punto de encuentro en el siglo I a.C. de las caravanas en la Ruta de la Seda, que atravesaban el árido desierto del centro de Siria.

Como explica la Unesco, la conocida como "novia del desierto" estaba en una encrucijada de civilizaciones y en ella se mezclaron técnicas grecorromanas con tradiciones locales e influencias persas.