Gustavo Selva
Fingió sentirse enfermo para llamar a una ambulancia y llegar a tiempo a la TV. AGENCIAS

"Con la presente, pongo a la disposición del Presidente, mi dimisión en el Senado". Así de tajante se ha mostrado el senador italiano, Gustavo Selva, en una carta escrita al presidente del Senado italiano Franco Marini, que en el día de ayer fingió sentirse enfermo para llamar a una ambulancia y llegar a tiempo a un programa de televisión. Así lo asegura el periódico italiano La Repubblica en su página web.

La cámara tiene ahora la última palabra sobre el asunto.

Algunos parlamentarios consideran que Selva debe excusarse públicamente en el Senado

Piden que se excuse públicamente

El asunto, recogido hoy por medios locales, ha motivado numerosas críticas de otros parlamentarios, algunos de los cuales consideran que Selva debe excusarse públicamente en el Senado.

La excusa: cortes de circulación

Los cortes de tráfico que estos días se están produciendo en Roma por la visita de Bush , originaron numerosos cortes de circulación en diversas partes de la ciudad que dificultaron los desplazamientos en automóvil.

“Fingió un malestar”

El senador, de 65 años, "preocupado por el retraso, fingió un malestar y se hizo transportar por una ambulancia", publica en su página de internet el diario "La Repubblica".

La ocurrencia de Selva coincide con el debate sobre los costes de la política y privilegios de los parlamentarios

Un acto "irresponsable e indigno"

La ministra de Sanidad, Livia Turco, citada por medios locales, calificó de "irresponsable e indigno" el comportamiento del senador, que usó sin motivo una ambulancia que presta servicio en el Parlamento.

El senador, de 65 años, "preocupado por el retraso, fingió un malestar y se hizo transportar por una ambulancia"

¿Un delito?

Para Turco, se trata de "un caso increíble de desprecio por el bien público, que no puede quedar impune", por lo que espera que las autoridades verifiquen si el comportamiento de Selva supone un delito.

"La Casta"

La ocurrencia de Selva coincide con el debate abierto en el país sobre los costes de la política y los privilegios que tienen los parlamentarios, tras la publicación del libro "La Casta", que trata de ese asunto.

"Incalificable" y "gesto desconsiderado".

Parlamentarios de la coalición de centroizquierda, La Unión, en el Gobierno, han dicho que se trata de un caso "incalificable".

También hubo críticas desde la coalición de centroderecha La Casa de las Libertades, en la oposición, y de parte del integrante de la federalista Liga Norte Roberto Calderoli, que lo calificó de "gesto desconsiderado".