La Fiscalía de Jaén estudia la posibilidad de recurrir la sentencia del Juzgado de lo Penal número 3 de Jaén en la que se condena a tres años de prisión por los delitos de conducción temeraria y homicidio por imprudencia a Rafael L.R., el joven de 28 años, que en diciembre de 2014 atropelló mortalmente a un hombre en un paso de peatón para darse posteriormente a la fuga.

La sentencia absuelve a Rafael L. R. del delito de omisión del deber de socorro, por el que el Ministerio Fiscal le reclamaba otros tres años de prisión, cuestión ésta que es, según ha informado la Fiscalía a Europa Press, una de las que más deberá valorar el Ministerio Público para decidir si finalmente la recurre o no ante la Audiencia de Jaén.

El hecho de que la sentencia no condene por este delito se basa en jurisprudencia del Tribunal Supremo en la que se considera que no hay omisión del deber de socorro si la víctima falleció en el acto puesto que en el caso de ser así no hay posibilidad alguna de auxilio.

En este caso, son los testigos los que durante el juicio coincidieron al afirmar que la víctima del atropello falleció en el acto, de hecho los sanitarios desplazados al lugar se limitaron a certificar la muerte y no pudieron ejercer maniobra alguna de reanimación.

Además, la sentencia establece el pago de una indemnización de 163.924 euros que correrá a cargo de la compañía aseguradora y de los que 131.140 irán para la esposa del fallecido, 21.856 para la hija y 10.928 euros para la madre de la víctima.

Todas las partes personadas en esta causa, incluida la defensa del acusado, estudian también si finalmente la recurren ante la Audiencia de Jaén.

Rafael L. R. declaró durante el juicio celebrado el pasado 16 de abril que no fue "consciente" de lo ocurrido porque "me aterroricé muchísimo". Señaló durante la vista que "de repente sentí un porrazo, pero yo no supe lo que era" y prosiguió su marcha mientras sus dos amigos le pedían que se parara para poder bajarse del coche, algo que finalmente hizo cuando uno de los ocupantes accionó el freno de mano y el coche derrapó a escasa distancia del lugar donde había ocurrido el suceso.

Asimismo señaló que la luna del coche se encontraba "muy empeñada" y que "prácticamente no se veía nada", aunque insistió a preguntas de los abogados y del Ministerio Fiscal que circulaba a "una velocidad normal" y que en el momento del atropello, sobre las 6,50 horas, era de noche y llovía.

Rafael L.L. rdeclaró durante el juicio que no vió la señal en rojo sino "un destello verde" en el semáforo que regula el paso de peatón donde ocurrió el accidente y donde perdió la vida en el acto, José Luis Castellano López, un profesor, de 49 años, que se dirigía a esa hora al colegio donde trabajaba.

Sin embargo, la testigo que se cruzó con la víctima en el paso de peatones y que se libró por segundos de ser atropellada reiteró en su declaración en el juicio que el semáforo estaba verde para peatones y que ella se volvió al oír un coche que venía "a gran velocidad" en una vía en la que el límite de velocidad es de 50 kilómetros por hora.

Los policías encargados del atestado y de la inspección del lugar de los hechos no pudieron determinar la velocidad a la que circulaba el turismo, pero dejaron de manifiesto que en la zona no quedaron restos de frenada y que algunas de las pertenencias de la víctima fueron encontradas a más de diez metros de la zona del impacto y detrás de una tapia de unos dos metros de altura.

Por estos hechos, Rafael L.R. se encuentra en prisión preventiva desde el 16 de diciembre del año pasado, fecha en la que fue enviado a la cárcel por orden del Juzgado número 4 de Instrucción.

Los hechos se remontan al 15 de diciembre de 2014 cuando el acusado volvía a su casa después de haber pasado la noche haciendo 'botellón' con varios amigos en la zona del Polígono de los Olivares.

Fue en la calle Juan Montilla, de la capital jiennense, donde Rafael L.R., sobre las 6,50 horas, se llevó por delante a José Luis C.L., de 49 años, cuando este profesor, que se dirigía al colegio 'Santo Tomás', atravesaba la calzada por un paso de cebra y con el semáforo en verde para peatones.

La sentencia del Juzgado número 3 de Jaén reduce considerablemente la petición inicial de penas ya que la Fiscalía pedía seis años de cárcel por los presuntos delitos de homicidio por imprudencia grave en concurso con el de conducción temeraria y por omisión del deber de socorro, además del pago de una indemnización de 200.000 euros.

Por su parte, la acusación particular que representa a la esposa e hija del fallecido reclamaba siete años de prisión por los mismos delitos mientras que la acusación particular ejercida por la madre del fallecido pedía ocho años de cárcel.

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