El Tesoro se financia por primera vez en la historia a tipos de interés negativos a seis meses

  • Ha colocado este martes 4.646 millones de euros en letras a seis y doce meses.
  • En la subasta a seis meses ha ofrecido un interés medio negativo (-0,002%) por primera vez en su historia y prácticamente cero en las letras a doce meses.
  • De este modo el Estado ha podido financiarse gratis e incluso cobrar algo a los inversores por las letras a seis meses.
Imagen de archivo de varias monedas de dos euros.
Imagen de archivo de varias monedas de dos euros.
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El Tesoro Público ha colocado este martes 4.646 millones de euros en letras a seis y doce meses y ha ofrecido un interés medio negativo (-0,002%) en la subasta a seis meses por primera vez en su historia y prácticamente cero en el caso de las letras a doce meses, con lo que retoma con éxito las subastas después del parón de 20 días sin celebrar emisiones.

"La deuda pública española llevaba ya varias semanas amenazando con llegar a tipos negativos", explica Victoria Torre, analista de Self Bank. En su opinión, son varias las causas que explican un interés tan grande de los inversores por estos bonos y letras, de forma que están dispuestos incluso a pagar por ello: "Por un lado está el hecho de que hay determinados activos que la gente está dispuesta a adquirir por su valor como activo refugio; además, aunque no hay una relación directa, es relativamente normal que con unos tipos de interés del dinero cercanos a cero, también la deuda rebaje sus intereses", añade esta inversora.

Otra tercera causa detrás de estos precios extraordinariamente "elevado" de los bonos [la deuda pública se encarece cuando da menos rentabilidad] es, según Torre, el plan de estímulo del Banco Central Europeo, que ha supuesto una inyección masiva de liquidez en los mercados europeos. "Al igual que se ha incrementado la demanda de otros activos, ha crecido la demanda de deuda pública, y eso ha achatado la rentabilidad de la misma", indica.

El Tesoro ha vuelto a aprovechar la buena evolución de la prima de riesgo, en el entorno de los 100 puntos básicos, y la compra masiva de bonos por parte del BCE, para financiarse prácticamente gratis e incluso cobrar algo a los inversores por las letras a seis meses (a cambio del refugio que supone ahora la deuda española a corto plazo).

La caída de la rentabilidad hasta el punto de costarle dinero al inversor no ha supuesto un rechazo por parte del mercado. Al contrario: la demanda de los mercados ha superado ampliamente lo adjudicado y se ha situado por encima de los 11.200 millones de euros, más del doble de los 4.600 millones colocados por el Tesoro. "Junto a los bajos tipos de interés y las políticas de expansión del BCE hay una mejora de la percepción del riesgo hacia la deuda española", indica Joseba Granero, analista financiero de Banca March.

¿Qué son las letras del Tesoro? ¿Quién las compra?

Las letras del Tesoro son una variedad de deuda pública con plazos de vencimiento de 3, 6, 9 y 12 meses. Básicamente son contratos entre el comprador y el Estado en el que éste se compromete a devolver cierta cantidad en una fecha prefijada. Son títulos financieros emitidos al descuento. Es decir, que para un valor a vencimiento de 1.000 euros, si hay un 10% de interés, el inversor gasta 900 euros en adquirir esa letra.

Tal como señala Javier Santacruz, economista de la Universidad de Essex, en épocas con tipos de interés bajos (como sucede ahora) adquieren especial valor los activos refugio: Vivienda, suelo y tierras, inversiones en Bolsa y deuda pública. "Incluso los euros debajo del colchón están ganando poder adquisitivo", explica. En esta misma línea se expresa Joseba Granero, de Banca March, para quien actualmente el mercado evidencia una "escasez de alternativas de inversión"

¿Qué conscuencias tiene la deuda a intereses negativos?

Para el Estado, el hecho de cobrar por endeudarse es toda una ventaja, en la medida que ya no solo reduce al mínimo los costes de emitir deuda, sino que lo convierte en una actividad mucho más rentable. Sin embargo, supone a su vez un incentivo peligroso para países muy endeudados, en la medida que pese a las bajas rentabilidades, la ratio de endeudamiento corre el peligro de incrementarse por encima de lo sostenible.

Para los mercados financieros en general, la generalización de unos tipos de interés negativos para la deuda pública suponen un buen indicador, pero no exento de riesgos: "Cuidado que esto puede estar generando una burbuja de deuda pública. No se puede desdeñar el riesgo de que se revierta la situación cuando el BCE retire los estímulos", advierte Victoria Torre.

Mención aparte merecen las posibles consecuencias para las familias. "Esta situación es positiva para todos aquellos hogares que quieran endeudarse, ya que lo podrán hacer a un interés muy bajo", señala Santacruz. En el otro lado de la moneda, los ciudadanos que quieran obtener una rentabilidad mayor por sus ahorros verán cómo incluso se llegará a cobrar por el mantenimiento de un depósito bancario. "Es cuestión de tiempo que los bancos nos cobren por los depósitos; es algo que ya se ve en países como Alemania, Suiza y Francia", añade.

España, en el club de Alemania, Suiza y Francia

En concreto, España ha vendido entre los inversores 725 millones de euros en la subasta a seis meses a un tipo de interés marginal del 0,000% y un tipo de interés medio en tasas negativas del -0,002% (frente al 0,036% de marzo). La demanda ha superado en cinco veces lo finalmente colocado en los mercados, frente a las 4,1 veces de la subasta anterior. En la subasta a doce meses, el Tesoro ha colocado 3.920,96 millones de euros, con un tipo de interés marginal del 0,010% y una demanda que ha superado en 1,9 veces lo vendido entre los inversores, frente a las 2,1 veces de la subasta previa. La rentabilidad media, en este caso, se ha situado en el 0,006%.

De este modo, España se suma al grupo de países europeos (como Alemania, Suiza, Holanda o Francia) donde cobran por emitir deuda a corto plazo. Los inversores internacionales ya pagaban a una decena de países (siete europeos) por prestar su dinero. La deflación que actualmente sufre Europa en buena parte de sus activos, han convertido en atractivas opciones de pérdidas limitadas. "En un mundo en el que los tipos reales son negativos, incluso el 0% vale algo", explican los analistas de Saxo Bank.

Tras la subasta de este martes, el organismo público volverá a los mercados este mismo jueves, 9 de abril, con una nueva subasta de bonos y obligaciones, en la que tratará de seguir con la buena racha de las últimas emisiones. En abril, volverá a emitir el día 16 (bonos y obligaciones) y el día 21 (letras).

¿Cuánto durará?

Esta situación de bajas rentabilidades de la deuda pública española suponen todo un desahogo para las cuentas de las administraciones y del Estado. Sin embargo, no pueden durar para siempre. ¿Cuándo se acabarán estos tipos históricamente bajos? No hay una fecha exacta, ni siquiera aproximada. En Estados Unidos apenas se han retirado hace unos meses después de seis años de inyecciones masivas de liquidez y compras indiscriminadas de activos. Lo que es seguro es que no durará siempre.

"A medida que la situación macroeconómica en la zona euro vaya remontando (PIB, déficit...) esto se irá trasladando a todos los factores económicos, por lo que el BCE irá retirando los estímulos", prevé Granero, quien anticipa además que la mejora de los fundamentales supondrán también un incremento de la inflación, principal objetivo y mandato de la máxima autoridad monetaria europea.

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