Informe sobre la zona en la que podría yacer Lorca no recoge "certezas" sobre la localización de fosas

El arqueólogo advierte de que sin sondeo arqueológico no se podrán hallar pruebas de la existencia de enterramientos comunes
Lugar en Alfacar donde podría estar enterrado García Lorca
Lugar en Alfacar donde podría estar enterrado García Lorca
EUROPA PRESS

La Dirección General de Memoria Democrática ha recibido ya el informe realizado por un equipo de especialistas sobre los trabajos llevados a cabo en la zona donde se cree que podría estar enterrado Federico García Lorca, en Alfacar (Granada), un documento que no constatan con "certezas" la localización de fosas comunes, por lo que queda a la espera de otras actuaciones o la aparición de restos óseos para continuar con la "colaboración institucional".

Así lo indica la Dirección General en un comunicado remitido a Europa Press, en el que destaca que la conclusión final de los investigadores sobre las tareas llevadas a cabo desde noviembre de 2014 a marzo de 2015 es que en la prospección geofísica con georradar se han detectado "tres alteraciones del subsuelo en la zona delimitada por el estudio geoarqueológico como la más probable para la ubicación de los pozos buscados".

Esas tres alteraciones se encuentran "en las cotas señaladas en la investigación arqueológica y documental para el suelo original del terreno con anterioridad a la obra del campo de fútbol", que se construyó en el paraje, en el Peñón del Colorado, a mediados de los 90. "En buena lógica, cabría pensar que se han localizado los mencionados pozos. No obstante, no se puede tener la certeza del hallazgo hasta su constatación por el método arqueológico", se indica en el informe.

A la vista del contenido del documento, la Dirección General de Memora Democrática ha afirmado que queda "a la espera" de que nuevas actuaciones permitan dar certeza sobre la localización de las fosas y la aparición de restos humanos en las mismas, para continuar con la colaboración institucional.

La investigación objeto de este informe, llevada a cabo por el catedrático emérito de Geografía Física de la Universidad de Zaragoza, José Luis Peña Monné y la directora del Laboratorio Geoarqueológico de la Facultad de Ciencias Naturales de Tucumán (República Argentina), María Marta Sampietro Vattuone, están amparadas en la Orden 14 de mayo de 2014 de la Vicepresidencia y Consejería de Administración Local y Relaciones Institucionales de la Junta de Andalucía, ha seguido los parámetros espaciales referidos en las investigaciones llevadas a cabo por el historiador y escritor, Miguel Caballero.

Los trabajos han sido coordinados por el arqueólogo Javier Navarro, que, en declaraciones a Europa Press, ha defendido que los resultados del informe deberían precisamente a llevar a continuar con la investigación, ya que los sondeos arqueológicos serían los que confirmarían o no la existencia de fosas.

De hecho, ha recordado que el georradar no es capaz de localizar huesos, pero ha destacado que la ubicación de esas tres alteraciones, precisamente en la zona y en la cota a la que se sospecha que podría haber pozos usados a modo de fosas, debería derivar en una tarea arqueológica.

El investigador Miguel Caballero ha indicado a Europa Press que el equipo no va a cejar en su empeño, aunque ya no cuenten con fondos de la Junta de Andalucía, y ha recordado que sobre la ubicación de la posible fosa hay numerosos testimonios orales, pero "lógicamente", ninguna evidencia física "aún".

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