La oposición en el Ayuntamiento de Lleida ha impedido la elección este viernes de Josep Farrero como consejero delegado de la Empresa Municipal de Urbanismo (EMU), cargo que hasta el viernes pasado ocupaba Teresa Serentill, que fue cesada cuando el alcalde, Àngel Ros, cesó a su primera teniente de alcalde Marta Camps.

El nombramiento del consejero delegado no ha sido aprobado dado que no se ha alcanzado la mayoría de dos tercios de votos favorables.

La presidenta de EMU y teniente de alcalde Montse Mínguez ha lamentado que no se haya producido acuerdo en este punto (5 votos a favor del PSC, 2 abstenciones por parte del PP y 2 votos en contra por parte de CiU).

Mínguez ha lamentado "la falta de apoyo para nombrar la figura del consejero delegado, un cargo no retribuido que forma parte de la estructura orgánica de la empresa".

Ante la falta de acuerdo, ha convocado una nueva reunión del Consejo de Administración de EMU para el próximo miércoles en la cual se otorgarán poderes para administrar la empresa y garantizar su funcionamiento ordinario —en la próxima reunión se hará una propuesta de calendario de reuniones de trabajo—.

Forman parte del Consejo de Administración de EMU los tenientes de alcalde Montse Mínguez, Rafel Peris i Fèlix Larrosa, los concejales Joan Vilella y Pau Pintó (Grupo Municipal PP), el concejal Toni Postius y Santi Solsona (en representación de CiU), el director de Servicios, Josep Farrero; la directora de Servicios a las Personas, Empleo, Cultura, Educación y Deportes, Montserrat Gil de Bernabé, y el director del EMU Guillermo Hervera.

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