Ahorro energético
La eficiencia energética es una práctica que pueden llevar a cabo tanto individuos como organizaciones cuyo objeto es reducir el consumo de energía. GTRES

Este jueves se celebra el Día Mundial de la Eficiencia Energética. En casa podemos hacer mucho por ahorrar energía, para beneficio del medio ambiente y de nuestra factura. Algunas de estas medidas se pueden adoptar sin que suponga coste alguno, aunque otras requieren una planificación del gasto según las circunstancias particulares de cada familia.

Para lograrlo, se ofrecen subvenciones para la rehabilitación energética de edificios o se ponen en marcha los planes Renove de calderas de las comunidades autónomas. Como complemento a estas medidas, conviene que revisemos el contrato que tenemos con nuestra compañía eléctrica y lo comparemos con el resto de opciones del mercado, para evaluar si contamos con la oferta que más se ajusta a nuestro consumo y necesidades.

Estas son las medidas de ahorro energético que recomienda el portal Kelisto y que se pueden realizar en el hogar con una inversión baja o nula:

Aislar bien la vivienda
Reparar y sellar huecos y grietas en los cajetines de las persianas, juntas, etc. Buena parte del esfuerzo energético para adecuar la casa a una temperatura confortable se pierde por un mal cerramiento de puertas y ventanas. La colocación de unos simples burletes en las juntas puede conseguir que se ahorren hasta 200 euros al año.

Instalar termostatos y temporizadores en los aparatos de calefacción
Programar la calefacción o el aire acondicionado para que se ponga en marcha un poco antes de que los habitantes lleguen a la vivienda y mantener la temperatura estable gracias a un termostato puede llevar a un ahorro de alrededor de un 10-12% del gasto en calefacción, aproximadamente unos 60 euros al año.

Sustituir bombillas incandescentes por otras de bajo consumo o por lámparas LED
Con esta medida, el ahorro energético puede significar un ahorro de hasta 200 euros anuales, aunque suponga un desembolso inicial el cambio de bombillas. Además, este tipo de lámparas tiene una duración mucho mayor que las tradicionales.

No tapar las fuentes de calor con elementos que impidan emitir el calor
Por el contrario, sí es recomendable usar cortinas y persianas para tapar posibles lugares de pérdida de calor, sobre todo por la noche. Una temperatura de 21º es suficiente para mantener un ambiente confortable, cada grado adicional incrementa un 7% el consumo, es decir, casi 30 euros anuales.

Ajustar la temperatura del refrigerador y usarlo eficientemente
Es importante no comprar un frigorífico más grande de lo necesario, colocarlo en un lugar fresco y regular su temperatura interior entre 3º y 7º (la del congelador entre -20º  y -18º). Hay que mantener la parte trasera ventilada y sin polvo, además de eliminar la escarcha, ya que bastan 2 milímetros para aumentar un 10% el consumo de energía. Esto permitiría ahorrar unos 17 euros anuales.

Hacer un uso eficiente de los electrodomésticos
Se recomienda poner la lavadora o el lavavajillas cuando esté la carga completa y no dejar los electrodomésticos en modo de espera o standby si no se hace uso de ellos: es mejor apagarlos o desenchufarlos. El modo de espera aumenta el consumo de los electrodomésticos hasta un 7%, lo que equivale a unos 30 euros al año.

Reducir la temperatura al hacer la colada
Rara vez hace falta agua muy caliente: lavando la ropa a 40º en vez de a 60º se puede ahorrar hasta un 55% de energía. Igualmente, una correcta elección del programa de lavado proporcionará ahorro de energía, de agua y una mayor duración de las prendas. Esta medida supondrá, en total, un ahorro de 40 euros a final de año.

Otras medidas igualmente recomendables

  • Realizar un mantenimiento adecuado de los electrodomésticos y limpiarlos regularmente, lo que además alargará la vida de los aparatos.
  • No abrir las ventanas con la calefacción encendida: bastan 15 minutos para ventilar una habitación. Lo mejor es hacerlo en las horas del día en que la diferencia de temperatura entre el exterior y el interior del hogar es la menor posible.
  • Ajustar el consumo de luz a la actividad que se realice: ver la televisión no precisa la misma iluminación que leer. Además, mantener las bombillas y pantallas limpias también ayudará a que se necesite menos cantidad de luces encendidas.
  • Utilizar ropa de abrigo, preferiblemente varias capas de ropa más fina. Si se combina esto con algo de actividad física, puede evitarse subir la temperatura de la calefacción.