Sus anuncios llegan a casa a través del correo, de guías comerciales, pegatinas en los portales y comercios o a través las Páginas Amarillas. Son las empresas especializadas en reparaciones domésticas, un listado de profesionales que pueden sacarnos de más de un apuro. O meternos en otro, si no tomamos una serie de precauciones.

Los servicios más habituales de estas empresas son la reparación de cerraduras, instalaciones de electricidad, agua y gas, electrodomésticos, cristales y antenas. Muchas de ellas trabajan las 24 horas del día.

Extras que encarecen

Sus precios son libres, es decir, los fija cada profesional según su criterio. Las tarifas incluyen los materiales –no podrán ser más caros que su precio de venta al público–, y la mano de obra, y suelen oscilar entre los 50 y los 70 euros, dependiendo del servicio.
A estos precios hay que añadir, según los casos, los suplementos por urgencia –unos 30 euros–, nocturnidad, desplazamiento o fin de semana –unos 50 euros cada uno–. Por eso, siempre que sea posible, habrá que evitar que la reparación se produzca en alguna de estas situaciones.

También existen empresas que ofrecen la primera visita gratuita, aunque hay que tener cierto cuidado con ellas: muchas suelen cobrársela en la segunda.

Cuidado con los timos

Las asociaciones de consumidores recomiendan a los usuarios de este tipo de servicios que se informen de las tarifas antes de contratarlos y pidan un presupuesto previo al profesional, que está obligado por ley a darlo. Tampoco deben olvidar pedir la factura, donde tendrán que figurar las condiciones de garantía una vez reparada la avería. Nunca está de más asegurarse de que estas empresas tienen un nombre, domicilio y NIF para saber a dónde dirigirse en caso de reclamación.