Las elecciones son el caldo propicio para las frases lapidarias gracias al descaro de los políticos. Torres Hurtado (PP) es uno que más juego está dando esta campaña por empeñarse en emplear un tono cercano y dicharachero durante sus paseos por los barrios.

La Chana fue uno de los primeros escenarios en los que sacó su lado más populista cuando llamó a voces a su concejal de Mantenimiento para ordenarle que colocara asientos en una plaza ante la petición de una vecina. «No se preocupe usted, que yo se lo digo a Vicente. ¡Vicente, ponle un banco a esta señora», gritó ante una muchedumbre atónita.

Sin problemas

Claro, que con Haza Grande tuvo menos suerte. Las promesas de mejora no incluyen al barrio, y la explicación que ofreció fue que «Haza Grande no aparece en el programa porque ya la hemos dejado níquel». Los vecinos no quedaron muy contentos con el comentario.

Otro popular que siempre da juego es Sebastián Pérez. Durante un mitin recordó al actual alcalde su condición de campeón con una frase que describe perfectamente la finalidad de la política: «Pepe, ni tú ni yo somos cultos, pero ganamos elecciones».

Sin embargo, y pese a lo que insiste en demostrar lo contrario, sí que conoce algo de geografía e instó a sus seguidores a «buscar el triángulo de las Bermudas» (Armilla, Atarfe y Albolote, gobernadas por el PSOE).

En el otro bando, Manuel Pezzi (PSOE) es uno de los más cínicos. «Han dejado tan bonita Granada, que se han ido a vivir a Ogíjares», dijo, refiriéndose al domicilio del alcalde.

Javier Torres Vela, algo más recatado, aunque ha llamado «mentiroso» a Torres Hurtado más de una vez, considera que su principal rival «tiene unas convicciones firmes, pero no definitivas».  ¿El mejor? Jesús García: «Si el alcalde es verde, la sociedad podrá sacarle los colores». Sin comentarios.