La política, en la calle, no es más que dar prioridad a unos asuntos frente a otros que podrían esperar. Si conduces, te preocupa el aparcamiento; si tienes niños, las guarderías.

La vivienda es el caballo de batalla de los más jóvenes, y el de los mayores, las mejoras sanitarias. Eso sí, todos coinciden en el cansancio que les producen los políticos y sus propuestas.

«Sinceramente, todos prometen los mismo, da igual si se llama Juan o Pedro», comenta una de nuestras encuestadas. «Los candidatos se permiten el lujo de decirnos que saben lo que nos preocupa y lo que necesitamos los ciudadanos, pero a la hora de la verdad no ofrecen soluciones», es la respuesta de otra vecina.

La responsabilidad pesa

A pesar de todo, los votantes reconocen que tomar decisiones no es fácil, y a todos, al ser preguntados, les asaltan las dudas. «Es que así, a bote pronto», dicen.

Menos mal que los candidatos tienen cuatro años para pensárselo y actuar.

¿Si ellos fueran alcaldes?

No hay nada como hacerse preguntas para obtener respuestas. Y para saber cómo respiran los ciudadanos, lo mejor es tomarle el pulso a la calle con dos cuestiones, así, a bote pronto:

1. Si usted fuera alcalde, ¿Qué decisión tomaría con más urgencia?

2. De todas las propuestas electorales, ¿cuál es la que más le ha sorprendido?

Javier. 37 años. Tornero.

1. Haría algo con el aparcamiento, que está imposible, y por organizar mejor la sanidad, porque corrupción siempre habrá. 2. El tranvía, aunque no creo que solucione nada. No he oído más.

Gloria Tendero. 37 años. Auxiliar de Clínica.

1. Haría más guarderías públicas, porque hay pocas, están limitadísimas y al final hay que irse a las privadas. 2. Son todas superficiales, todos prometen lo mismo, sin sinceridad ni garantías.

Patricia. 21 años. Estudiante de Logopedia.

1. Terminaría las obras de una vez por todas y solucionaría el tema de la vivienda con alquileres baratos de verdad, que salga más rentable. 2. La ciudad de los jóvenes parece interesante.

Raúl. 26 años. Estudiante.

1. Transporte público gratis e impulsar la vida cultural, pero no derrochando en museos que nadie visita, en actividades de la gente. 2. El acualandia es una chorrada y el tranvía, contraproducente.

Julio Mateo. 59 años. Prejubilado.

1. De momento, analizaría la situación para ver cuáles son los problemas más urgentes y poder tomar las decisiones en consecuencia. 2. Ni me preocupo, es todo igual, salvo Los Verdes.

María Teresa. 65 años. Sus Labores.

1. Dejar la ciudad bonita, para pasear por el Pisuerga, y arreglar la plaza Zorrilla, que está fea. 2. No me va la política, renuncio a escuchar y no voy a votar; van a lo que van, me da igual uno que otro.

Beatriz. 21 años. Auxiliar de Puericultura.

1. Haría algo por la sanidad, que está mal gestionada, y algo por la vivienda, que es el gran problema. 2. Ahora ofrecen gangas y dicen que saben lo que necesitamos, pero no cómo lo van a arreglar.

Adrián. 20 años. Soldador.

1. Legalizar la droga, porque en estos tiempos se debería de poder fumar en un bar tranquilamente. 2. Ni lo sé ni me importa, no me preocupa lo que digan porque no voy a votar a ninguno.