El Maestro José Fuentes. Los padres del colegio Maestro José Fuentes no quieren que sus hijos pasen calor. No quieren que sufran lipotimias y que sus maestros les tengan que pasar pañuelos mojados por la cabeza para combatirlo, como pasó el año pasado.

Llevan dos meses recaudando dinero (12 euros por familia) para instalar aire acondicionado en las aulas del edificio central y del comedor. Tienen casi los 9.000 euros necesarios, pero no consiguen el permiso para llevar a cabo la instalación.  «La Junta y el Ayuntamiento se lanzan la pelota», dice Javier Moreda, presidente de la asociación de madres y padres.

Están hartos. Si «no hay respuesta pronto nos movilizaremos», asegura. El objetivo de los padres es que sus hijos tengan aire acondicionado para el próximo curso.

El edificio central del colegio está hecho de módulos prefabricados de «yeso y chapa». En verano se han registrado «hasta 55 grados en algunas clases», afirma Moreda. En el colegio hay aire acondicionado en administración, sala de profesores, dirección y en las caracolas que hay anexas al centro educativo.