El equipo de campaña de Alborch no para de innovar. Si las elecciones municipales se decidieran por la originalidad de las campañas, la candidata del PSOE en Valencia, Carmen Alborch, se llevaría la palma. Primero sorprendió a propios y extraños en Fallas con la famosa geganta, «una iniciativa que pretendía convertirla en un símbolo», explica un portavoz de la campaña.

Los vecinos de los barrios también se sorprendieron al encontrar en sus buzones puntos Carmen para canjear por regalos, así como sorteos de bicis en sus mítines. La última idea, de momento, es el videoclip ¡Qué bonita es mi ciudad!, una parodia a ritmo de rumba (25.000 visitas en Youtube.com) de algunos de los problemas en Valencia (cacas de perro, sin techo, parkings...).

Carles Gámez, coordinador del vídeo, ha explicado: «Se planteó como una manera más de mostrar en clave de humor las dos caras de Valencia: la bonita y la menos bonita».