En España la cuestión del voto nacionalista viene de antiguo y ya desde principios del siglo pasado existían fuerzas políticas nacionalistas basadas en la reivindicación de la identidad socio-cultural de ciertas zonas diferenciadas frente al resto.

El voto nacionalista catalán y vasco era ya fuerte antes y durante la Segunda República y volvieron a serlo con la transición.

Pero en lo que respecta a las otras zonas, desde el punto de vista electoral ha habido una evolución desde la transición hasta aquí que se ve más claramente en las municipales y autonómicas que en las generales.

Así, ha habido una desaparición paulatina de las pequeñas candidaturas de extrema derecha o extrema izquierda y una progresiva concentración de grupos dispersos de corte nacionalista/regionalista en algunas zonas, en donde el nacionalismo o regionalismo era bastante minoritario, hasta transformarse en fuerzas electorales potentes.

Esto ha sido perceptible en Galicia (BNG), en Canarias (CC), en Aragón (PAR y CHA), en la Comunidad Valenciana (UV y Bloc Nacionalista), en Baleares (Entesa Nacionalista), en Andalucía (PA) o incluso en Castilla y León (UPL y TC).

Estas candidaturas, unas más radicales e izquierdistas, otras más moderadas y derechistas, han ido ocupando espacio político a partir de las elecciones locales y autonómicas, sus comicios ‘preferidos’, de alguna manera en donde más genera votos el factor identidad regional.

Ha habido una desaparición paulatina de las pequeñas candidaturas de extrema derecha o extrema izquierda

Hoy, algunas de ellas gobiernan solas o en coalición en varias comunidades y en algunos ayuntamientos importantes.

Además de los partidos nacionalistas catalanes y vascos, unas 15 candidaturas de ese tipo tienen alguna o mucha relevancia en las locales y autonómicas dentro de su ámbito.

El voto nacionalista/regionalista ha absorbido en las tres elecciones municipales anteriores entre 3,2 y 3,5 millones de votos, lo que representa alrededor del 15% del total.

Considerado en su conjunto, éste se ha mantenido muy estable y poco afectado por las oscilaciones de la participación, aunque se hayan registrado variaciones dentro de las diferentes componentes o alguna componente estuviera ausente (HB-EH, 272.000 votos en 1999, fue ilegalizada en 2003).

En las pasadas locales 2003, CIU más ERC obtuvieron 1.209.832 votos, PNV/EA 514.850, el Partido Andalucista 332.970, el BNG 325.331 y Coalición Canaria 283.701. Por lo tanto más de los dos tercios del voto nacionalista/regionalista se localizan hoy en 5 comunidades: Cataluña, País Vasco, Galicia, Andalucía y Canarias.