Así lo ha indicado a Europa Press la delegada de CCOO, Rocío Sierra, que ha apuntado al mes de marzo como posible fecha en la que la cafetería, si todo va bien, podría empezar de nuevo su actividad, después de las prórrogas establecidas por la dirección de la sede académica en el proceso de adjudicación aún abierto.

Los empleados llegaron a convocar protestas —finalmente abortadas ante el compromiso de la UPO— para presionar al objeto de que desde el Rectorado se agilizaran los trámites de cara a la reapertura de dicha cafetería, que se mantiene cerrada desde el 15 de mayo de 2013, después que el empresario que la regentaba en régimen de concesión administrativa procediera a un cierre patronal "ilegal", abandonando sus responsabilidades como concesionario y empresario: más de 1.000 usuarios firmaron solicitando a la universidad la reapertura de esa cafetería.

A principios del pasado mes de noviembre, la UPO sacaba otra vez a licitación, después de que la primera vez el concurso quedara desierto, la explotación del servicio, por un canon mínimo de 6.050 euros anuales, pagaderos mensualmente a razón de cuotas de poco más de quinientos euros.

Según las condiciones de la salida a concurso, consultadas por Europa Press, el contratista debe contar con solvencia económica y financiera, así como técnica y profesional; no se exige garantía provisional. El plazo durante el cual el licitador estará obligado a mantener su oferta será de dos meses.

Subrogación del personal

Los trabajadores de la cafetería ya mostraron recientemente su contrariedad por la demora que para la adjudicación suponía el cambio en el procedimiento, de negociado a concurso público, que les anunció la Gerencia de la sede académica. La intención de la UPO, si bien en el marco de un procedimiento negociado, era que el negocio pudiera reabrirse en el primer trimestre del presente curso académico 2014-2015, lo cual ya no puede cumplirse.

La idea planteada fue la de un concurso negociado, hablando directamente con entidades interesadas en la adjudicación para poder dar fluidez a un proceso en el que se pretenden unos pliegos más abiertos que los anteriores; al primer concurso de licitación para la explotación de este servicio solo se presentó una empresa, que no fue capaz de acreditar los documentos y requisitos que se le reclamaron a pesar de que se le concedió una prórroga por valor de diez días.

Los pliegos incluían la subrogación del personal que hasta su cierre venía desempeñando su labor en dicho negocio, y que había comenzado el reparto de octavillas y la recogida de firmas para instar a que el proceso se tramitara con mayor rapidez.

Los trabajadores que desempeñaban su labor en este establecimiento barajaron alternativas como la creación de una cooperativa entre los propios empleados como modo de reflotar el negocio, si bien "tras hacer números las cuentas no salen", según los mismos, que constataron que esta fórmula no podría prosperar "debido a la gran deuda existente con la Seguridad Social y al hecho de que el anterior empresario se llevó maquinaria que hay que reemplazar".

Consulta aquí más noticias de Sevilla.