Bajo un plan de cinco años que comenzará en agosto de 2008, la UE alentará a los vinicultores a producir menos abandonando partes de sus viñas y recibir generosos subsidios, aunque el dinero recibido se reducirá gradualmente cada año.

Este plan eliminará unas 200.000 hectáreas de tierra dedicadas a la vid de los 3,4 millones de ha existentes en la UE, al arrancar los agricultores parte o todos sus viñedos.

Según un borrador del plan autorizado por la comisaria de Agricultura de la UE, Mariann Fischer Boel, el primer año se eliminarían 60.000 hectáreas y la superficie se reducirá cada año. En teoría, la producción de vino de la UE descenderá.

'El (subsidio) premium se calculará según la región y no tendrá una tasa fija por arrancar la viña, simplemente se adaptará a las diferentes áreas', dijo.

'Si arrancas viñas en una zona donde el precio del vino es muy bajo, no pagaremos la tasa (premium). Hay un vínculo entre el cultivo, el precio y lo que obtienes al arrancarlo'.

Hablando con periodistas al margen de una reunión informal de los ministros de Agricultura de la UE, Fischer Boel dijo que su propuesta de premiums variaría de un rango establecido cada año de reforma y confirmó que este rango descendería cada año de reforma.

Documentos internos que circularon por Bruselas la semana pasada mostraron que el primer año los productores recibirían una media de 7.000 euros por cada hectárea que arranquen.

La UE es el mayor productor, consumidor, exportador e importador del mundo de vino. En los últimos años ha perdido parte de sus mercados tradicionales de exportación frente a vinos más baratos de Australia, Chile y Estados Unidos, y ha experimentado un incremento en las importaciones.

/Por Jeremy Smith/