Putin en Samra
Putin en Samra (VLADIMIR RODIONOV / EFE). VLADIMIR RODIONOV / EFE
La cumbre entre Rusia y la Unión Europea se ha visto ensombrecida por la detención en Moscú del líder opositor y ex campeón del mundo de ajedrez, Gari Kaspárov, el debate sobre derechos humanos y, como se esperaba, sin acuerdos concretos.

En ninguna de las 18 cumbres anteriores los dirigentes de Rusia y de la UE mantuvieron un duelo verbal tan agudo de acusaciones recíprocas sobre derechos humanos sin conseguir alcanzar la mínima comprensión.

El enfrentamiento entre Rusia y la UE sobre derechos humanos quedó reflejado en la conferencia de prensa y sirvió de confirmación a las declaraciones de los mandatarios sobre el "diálogo franco y sincero" que, aseguraron, habían mantenido ante el resto de los problemas existentes.

Liberó a los detenidos cuando ya no podían ir a Samara

Junto con Kaspárov fueron detenidos el escritor Eduard Limónov, líder del prohibido Partido Nacional Bolchevique, y Lev Ponomoriov, dirigente del Movimiento pro Derechos Humanos, y sólo fueron puestos en libertad una vez que salió el último vuelo hacia Samara, donde tenían previsto participar en una protesta contra la política del Kremlin, con motivo de la cumbre.

Espero que aquellos que quieran protestar y expresar su opinión esta tarde puedan hacerlo

Acosado por las preguntas de la prensa sobre las detenciones de organizadores de la marcha opositora en Samara, a 200 kilómetros, justo el día de la cumbre, el presidente ruso, Vladímir Putin, arguyó primero que no tenía "nada en contra" de esa manifestación, siempre que se respete la ley y no moleste a otros ciudadanos, y hasta llegó admitir que quizás la policía se había pasado.

"Digo muy abiertamente que espero que aquellos que quieran protestar y expresar su opinión esta tarde puedan hacerlo", le replicó la canciller alemana, Angela Merkel.

Reproches entre Putin y Merkel

Fue entonces cuando Putin admitió de hecho que estaba al corriente de las acciones de la policía, que calificó de "detenciones preventivas que se llevan a cabo en cualquier país del mundo"; comparó lo ocurrido con Kaspárov con los recientes desordenes en la ciudad alemana de Hamburgo: "Allí han detenido a 148 personas y aquí no habrá más de 200 manifestantes", afirmó, tras asegurar que no tiene porqué temer a "grupos marginales, más aun cuando son tan poco numerosos".

Merkel replicó que "no es lo mismo" la actuación de la policía contra manifestantes violentos y la detención de personas que "sólo se dirigen al lugar de manifestación".

Enfrentamiento con Durao Barroso

Por su parte, el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, instó a Rusia a que respete "completamente" los derechos humanos y la libertad de expresión y asociación: "Siempre debemos expresar nuestra preocupación cuando detectemos restricciones a nuestros valores y derechos", subrayó.

En respuesta, Putin recordó la violación "inadmisible e indecente para Europa" de los derechos de la minoría ruso-parlante en Estonia, Letonia y Lituania; también recordó la muerte de un manifestante durante las protestas en Estonia contra el traslado del monumento y los restos mortales de soldados soviéticos en Tallin, a quien la policía estonia dejó "desangrarse tirado en la calle", dijo.

No menos tenso fue el intercambio de declaraciones sobre el conflicto entre Rusia y Polonia, país que vetó la negociación del nuevo acuerdo marco en respuesta a la prohibición de las autoridades rusas de las importaciones de carne desde el vecino país.