Silencio del alcalde. La concejal de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid, Pilar Martínez, salió ayer en defensa del alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, para negar que éste participara «ni formal ni informalmente» en la gestión urbanística de la capital.

De esta manera, Gallardón no podría haber intervenido a favor de Montserrat Corulla, abogada implicada en la operación Malaya, tal y como el miércoles dejó caer Miguel Sebastián durante un debate en La Primera de TVE.

El alcalde, por su parte, prefirió ayer guardar silencio y aseguró que no va a entrar en el debate que, a su juicio, quiere provocar el candidato socialista. «No va a haber ningún ataque a mi persona o a mi vida privada que me vaya a alejar del compromiso con los madrileños», dijo.

«No era personal»

Miguel Sebastián, el candidato socialista, insistió ayer en que la pregunta que hizo a Gallardón en el debate sobre su relación con Corulla en el marco de la operación Malaya no era personal, como se la tomó el alcalde, sino sobre su comportamiento como alcalde.
El portavoz municipal del PSOE, Óscar Iglesias, explicó por la tarde que hace más de dos años que investigan un supuesto trato de favor por parte del Ayuntamiento en la concesión de licencias en dos edificios de Madrid, el frontón Beti Jai y el palacio de Villagonzalo.

La administradora única de ambas fincas es Corulla, ambos edificios están protegidos y en ambos se han concedido licencias de reforma contra informes de técnicos municipales.

La testaferro de Roca

Montserrat Corulla está considerada la testaferro de José Antonio Roca, cerebro de toda la trama de corrupción que investiga la operación Malaya. Corulla, abogada, aparece como administradora de muchas sociedades de Roca. En las llamadas intervenidas por el juez se registran sus gestiones para cambiar el uso del frontón Beti Jai. En algunas, su interlocutor es un tal Alberto.