Le dan una paliza en un local de Valencia y pasa siete días en el hospital
Herminio, con secuelas. (B. Gómez).
Eran las 2.30 horas de la madrugada del domingo 23 de abril cuando Herminio, junto a una amiga, entraba en la conocida discoteca de ambiente gay Venial, en el barrio del Carmen de Valencia.

Herminio se acercó a la barra y preguntó por el encargado al camarero. A los pocos minutos, se personaron dos vigilantes de seguridad de la discoteca. «Me quedé asombrado, ya que sólo había preguntado por el encargado. Llevo viniendo desde hace 15 años a esta discoteca y nos conocemos todos», explica Herminio.

En ese momento, supuestamente, los vigilantes lo sacaron a la calle y le propinaron un par de golpes en la cabeza, uno de ellos en el ojo. Cayó al suelo y, como recoge la denuncia que ha puesto Herminio contra los vigilantes del local, «el vigilante que lo golpeó dijo: ‘Lo he matado, lo he matado’». Pasados unos minutos, acudió la Policía y una ambulancia, y lo trasladaron al hospital la Fe.

En el centro sanitario le realizaron unas pruebas y permaneció ingresado una semana, puesto que los golpes le ocasionaron un traumatismo en la cabeza.

Ahora, Herminio está cansado y le han quedado secuelas, pero no tiene miedo: «Aún no me puedo explicar que en un lugar de ambiente gay se puedan producir estos altercados. Somos los primeros que pedimos respeto y tolerancia». El dueño del garito comentó a 20 minutos que se trató de un «suceso aislado».