El Banco Central Europeo (BCE) ha instado a los agentes sociales a que "cumplan sus responsabilidades" para evitar subidas salariales que puedan "crear presiones inflacionistas y perjudicar el poder adquisitivo de todos los ciudadanos europeos".

En su boletín mensual de mayo, publicado este jueves, el BCE señaló que los riesgos inflacionistas en la eurozona apuntan al alza y están relacionados, sobre todo, con unos salarios más altos de lo esperado, en un contexto de crecimiento constante del empleo y de la actividad económica.

 

El consejo de gobierno continuará ejerciendo una fuerte vigilancia

La entidad europea consideró "importante" que los acuerdos salariales "estén suficientemente diferenciados y tengan en cuenta posiciones de competitividad de precios, el aún alto nivel de desempleo en algunas economías y el desarrollo de la productividad a través de los sectores".

 

En este sentido, el BCE afirmó que el consejo de gobierno del banco "observa con especial atención" las negociaciones salariales que se desarrollan actualmente en los países que comparten el euro.

Al margen del incremento de los sueldos, la entidad europea señaló que el aumento de las capacidades de producción de las economías de la zona euro, posibles encarecimientos del petróleo y subidas adicionales en los precios administrados y los impuestos indirectos también representan presiones inflacionistas.

Además, "dado el vigoroso crecimiento monetario y del crédito en un entorno de amplia liquidez", prevalecen los riesgos al alza para la estabilidad de precios del medio al largo plazo, según el BCE.

"Por consiguiente, el consejo de gobierno continuará ejerciendo una fuerte vigilancia para asegurar que los riesgos para la estabilidad de precios más allá del medio plazo no se materialicen", apuntó el banco.

La institución europea calculó que "significativos efectos de base" derivados de la volatilidad de los precios de la energía en 2006 influirán fuertemente en la tasa de inflación anual este año.

Por eso, pronosticó una bajada de los precios de consumo en los próximos meses y, hacia finales de año, un repunte que sitúe la inflación interanual alrededor del 2 por ciento.