Decenas de elementos de la Policía Judicial del Estado de Sonora instalan un retén
Decenas de elementos de la Policía Judicial del Estado de Sonora instalan un retén. (Foto: EFE)
Veintidós muertos dejó el miércoles como saldo en el estado de Sonora, fronterizo con EEUU, una incursión de un grupo criminal al poblado de Cananea y un posterior enfrentamiento de los sicarios con la policía.

El enfrentamiento más fuerte ocurrió en el poblado de Arizpe, en la sierra de Sonora, hasta donde llegó la policía para perseguir a un comando de entre 40 y 50 hombres armados.

En ese lugar 15 sicarios murieron, dijo a la prensa el fiscal de Sonora, Abel Murrieta.

Por la mañana, el grupo de hombres armados había entrado al poblado de Cananea, donde secuestró a varios policías y civiles, de los que mató a cinco de los primeros y dos de los segundos.

"Hasta el momento los ministerios públicos (fiscales) que han sido enviados al lugar llevan contabilizados 15 muertos que se considera pertenecen al convoy (de criminales) que ingresó este día por la mañana a Cananea", dijo el fiscal.

Agregó que los cuerpos de cuatro policías que habían sido secuestrados fueron encontrados sin vida al borde de una carretera.

"En este momento, el Ministerio Público localizó tres cuerpos más de las personas que se encontraban privadas de su libertad (secuestradas), entre ellas un policía y dos personas (civiles) más", agregó el fiscal.

El gobernador de Sonora, Eduardo Bours, dijo esta noche a la cadena Televisa que el grupo armado fue perseguido por unos cien efectivos de la policía, de los que en el enfrentamiento en Arizpe no hubo bajas de los uniformados.

Agregó que se cree que el grupo de hombres armados viajaban en unos 15 automóviles, algunos de ellos blindados.

"En un solo auto encontramos diez (fusiles) R-15 abandonados", añadió el gobernador.

El fiscal dijo que los policías que realizaron la persecución de los criminales fueron auxiliados por un helicóptero.

México vive una ola de violencia producto del crimen organizado, al que el presidente del país, Felipe Calderón, ha declarado la guerra y ha enviado a militares y policías federales a una decena de estados.