El Ayuntamiento de Laredo creará un grupo de trabajo ciudadano para abordar los proyectos de accesibilidad de la Puebla Vieja. Esta decisión implica no sacar a licitación el proyecto que ya contaba con todos los permisos correspondientes.

El alcalde, Ángel Vega, ha remitido este lunes a diferentes colectivos una convocatoria invitándoles a mantener una próxima reunión que pretende ser el "embrión" de este nuevo foro.

El objetivo es garantizar una solución que logre "el máximo consenso posible", al tratarse de una cuestión "tan sensible" que afecta al Casco Histórico laredano, declarado Conjunto Monumental Histórico Artístico en 1970, según informa el equipo de Gobierno en nota de prensa.

La misiva reconoce que el anuncio de distintas actuaciones en este entorno "ha generado una amplia controversia" entre la ciudadanía. A la vista de la existencia "de un sector ciudadano que solicita ser escuchado previamente a estas actuaciones y en aras a un consenso que garantice la mejor acogida a una intervención de esta trascendencia", el alcalde traslada su interés por crear el mencionado grupo de trabajo "que estudie las mejores alternativas".

Entre los colectivos convocados se encuentran la Asociación de Amigos del Patrimonio, la Asociación de Vecinos de la Puebla Vieja o el Colectivo de Voluntarios de la Puebla Vieja, así como la UNATE. También se va a invitar a CERMI Cantabria, que aglutina a las entidades más representativas de personas con discapacidad en nuestra región.

La misiva, remitida por correo electrónico y por carta a los distintos colectivos, recuerda que la cuestión de la accesibilidad es "un pilar" de la línea de actuación del actual equipo de Gobierno municipal. "En base a dicha inquietud hemos puesto en marcha un plan de eliminación de anomalías en la vía pública, que hasta la fecha se ha saldado con más de 2.000 actuaciones", recoge la circular.

En este empeño, añade, "una de las prioridades de dicho plan de actuación era mejorar la accesibilidad a la Puebla Vieja, auténtica joya de la corona de nuestro patrimonio". Para acometer dicho objetivo, a comienzos del pasado ejercicio se contactó con la consultora ARCAIN "que atesora una dilatada experiencia en proyectos de accesibilidad en Cascos Históricos e incluso en áreas Patrimonio de la Humanidad".

Fruto de aquel análisis se obtuvo un diagnóstico, tras analizar las distintas alternativas, para desarrollar una serie de actuaciones, con la disposición de dos rampas y dos ascensores en distintas localizaciones de la Puebla Vieja. En concreto se trazaron dos ejes.

El primero arrancaba en la calle Menéndez Pelayo para adentrarse en la Cuesta del Infierno con una rampa mecánica que desembarcaba en la Ruamayor. Posteriormente, a la altura de la confluencia con la calle Merenillo, se situaba una segunda rampa mecánica que desembocaba al pie del parque de la calle San Marcial.

De allí partía un ascensor que accedía a la trasera de la iglesia de Santa María así como a la trasera del cementerio. El otro eje consistía en un ascensor para salvar las escaleras de la plaza de la Constitución, por ser el itinerario más utilizado por los residentes en dicha zona.

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