Contenedores junto a la catedral.
Una hilera de contenedores en la plaza de la Reina afea el entorno de la Catedral de Valencia. 20minutos

Monumentos protegidos tan históricos y emblemáticos como La Lonja, El Mercado Central, Santa Catalina, La Catedral o la estación del Norte y la plaza de Toros rodeados por contenedores rebosantes de basura.

Esta imagen impropia de una ciudad turística y moderna como Valencia se seguirá repitiendo a pesar de las quejas de vecinos y comerciantes del casco antiguo, que llevan años reclamando la instalación de cubos bajo tierra para evitar la degradación de estos enclaves monumentales.

Hasta ahora, el Ayuntamiento de Valencia había argumentado que este sistema de recogida era demasiado lento, caro y que el mecanismo de elevación de los contenedores para su vaciado se averiaba con facilidad. La posibilidad de hallar restos arqueológicos a la hora de hacer excavaciones en el centro ha sido otra de las excusas más recurrentes.

Y todo ello pese a que las contratas de limpieza se comprometieron a instalar tres contenedores cada dos años desde 2005, año en el que se les adjudicó el servicio de limpieza, sin que hasta la fecha se haya ejecutado ninguno.

Sin embargo, a escasos meses para las elecciones, parece que todos estos problemas han desaparecido y desde la Concejalía de Medio Ambiente se ha anunciado la instalación de un total de 26 unidades de contenedores soterrados, que serán distribuidos en los centros históricos de los barrios de Campanar y Benimaclet.

Así, los nuevos contenedores serán distribuidos en islas de 3 o 4 unidades, con recipientes para la recogida de residuos y para la recogida selectiva de vidrio, envases y papel-cartón, en función de las características de cada emplazamiento.

Al respecto, desde la Asociación de Comerciantes del Centro Histórico de Valencia han exigido al Ayuntamiento que aproveche futuras obras de reurbanización en las calles del casco antiguo para soterrar los contendores, especialmente en los alrededores de monumentos históricos como los mencionados anteriormente.

En este sentido, ni las obras de reurbanización de Ruzafa ni las de las calles del Ensanche han previsto la instalación de cubos de basura en el subsuelo.

Navarro Reverter sí tendrá cubos bajo tierra

A diferencia de lo que ha sucedido en Ruzafa o de los proyectado en las calles del Ensanche, las obras de reurbanización de la calle Navarro Reverter que acaban de iniciarse sí que prevén la instalación de contenedores bajo tierra, lo que mejorará sensiblemente la imagen y la higiene de esta zona de Valencia. Todos los contenedores dispondrán de aberturas de fácil manejo y accesibilidad, a fin de facilitar el uso a los ciudadanos, así como una altura de 900 centímetros desde la línea de suelo.

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