El presidente ruso, Vladímir Putin, ha recibido a la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, en su residencia de Novo-Ogariovo, en las afueras de Moscú.

Tras la reunión, la secretaria de Estado ha ofrecido una rueda de prensa en la que ha asegurado, en referencia a las declaraciones de Putin comparando a EE UU con el Tercer Reich, que "la retórica no ayuda, y perturba lo que los americanos están tratando de hacer para mantener una relación equilibrada".

Rebajar el tono

Por su parte, el ministro de asuntos exteriores ruso Sergei Lavrov ha asegurado que "es necesario atenuar la retórica en declaraciones públicas y concentrarse en los asuntos concretos" que afectan a los dos países.

Vamos a tener nuestra diferencias, no hay duda alguna

"Vamos a tener nuestra diferencias, no hay duda alguna" ha asegurado Rice, añadiendo que "habrá veces en la que algo como los misiles de defensa atizaran un viejo nervio pero las relaciones tienen que estar libres de la retórica exagerada".

Según Rice, Lavror le ha asegurado que las declaraciones de Putin comparando la política de EE UU con la del régimen Nazi fue un "mala interpretación" de los medios rusos.

Acuerdo y desacuerdos

Tanto Putin como Rice han estado de acuerdo en el uso pacífico de la energía nuclear, y esperan trabajar juntos para una cooperación que permita el uso pacífico de la energía nuclear y prevenga la extensión de las armas nucleares.

El estatuto de Kosovo y el escudo antimisiles de los EE UU han sido dos puntos de desacuerdo
Sin embargo, Putin le ha transmitido su desacuerdo en cuanto al plan de Estados Unidos de desplegar un escudo antimisiles en Polonia y República Checa, antiguos países satélites de Rusia.

La respuesta de Rice ha sido contundente: "Los Estados Unidos tienen que ser capaces de ir por delante en el uso de la tecnología para defenderse y lo vamos a hacer", ha dicho en la rueda de prensa posterior al encuentro.

Otro punto de claro desacuerdo ha sido el estatuto de la provincia serbia de Kosovo; Lavrov ha asegurado que las dos partes tienen que buscar una solución mutuamente aceptable pero "que no hay ninguna solución a la vista".

Rusia, aliada histórica de Serbia, ha lanzado la indirecta de que usará su veto en la ONU para evitar que salga adelante el plan de independencia de Kosovo bajo supervisión de la UE.