oso pardo cantábrico
Un ejemplar de oso pardo cantábrico Fundación Oso Pardo

La Fundación Oso Pardo ha finalizado un proyecto que han llamado Estudio genético del oso pardo en el corredor interpoblacional y en la subpoblación oriental cantábrica, iniciado en el año 2013 en colaboración con ENEL Green Power España. Los análisis genéticos han sido realizados por investigadores del Museo Nacional de Ciencias Naturales

José Luis García es geógrafo y coordinador de proyectos de la fundación y conoce todos los detalles del estudio. La investigación constata el rescate genético de la subpoblación oriental, que se concentra en unos 2.100 km2 repartidos entre las provincias de León, Palencia, Cantabria y Asturias.

En general, ¿cómo es la salud genética del oso?
La salud de la subpoblación oriental ha mejorado notablemente respecto a los estudios previos en el año 2000 en los que había dado una variabilidad genética muy baja, pero todavía no es buena. Una especie, cuanto más se parecen genéticamente los ejemplares entre ellos, más expuesta está a problemas. Una baja variabilidad genética significa poca diversidad en los genes; cuanto más se parecen, más expuestos están a enfermedades o diferentes cambios ambientales. Cuanta más variabilidad hay, más diferencias genéticas existen entre unos y otros ejemplares, y eso significa que la población será más eficaz desde un punto de vista biológico.

¿Sigue el oso pardo en grave riesgo?
Ahora mismo los osos de la zona que hemos analizado están mejor, no solo por los datos genéticos, también por la evolución en el censo pero todavía queda mucho por avanzar. Que los datos sean positivos no significa que la especie no esté en peligro crítico de extinción en la cordillera cantábrica en general y especialmente en la zona oriental.

El oso pardo sigue en peligro de extinción en la cordillera cantábrica

ha finalizado el proyecto “Estudio genético del oso pardo en el Corredor interpoblacional y en la subpoblación oriental cantábrica”, iniciado en el año 2013 - See more at: http://www.fundacionosopardo.org/index.php/la-subpoblacion-oriental-de-osos-mejora-su-salud-genetica/#sthash.itfJ9Cjl.dpuf
ha finalizado el proyecto “Estudio genético del oso pardo en el Corredor interpoblacional y en la subpoblación oriental cantábrica”, iniciado en el año 2013 - See more at: http://www.fundacionosopardo.org/index.php/la-subpoblacion-oriental-de-osos-mejora-su-salud-genetica/#sthash.itfJ9Cjl.dpuf

¿Por qué centrar el estudio en esa región concreta?
El estudio genético se hizo porque queríamos conocer cómo estaba la variabilidad genética en el corredor y en la subpoblación oriental. Esta subpoblación ocupa unos 2.100 km2 por la Montaña palentina, entre las cabeceras de los ríos Carrión y Pisuerga, y la Montaña oriental leonesa con una presencia más ocasional en terrenos del oriente de Asturias. La hemos elegido porque es una de las subpoblaciones que tiene una variabilidad genética más baja y es muy delicada y débil. Ya se habían hecho otros estudios previos y se había visto que la variabilidad genética era una de las más bajas del mundo. Como estamos trabajando en el corredor y sabemos que hay osos que pasan de un lado a otro y que el censo actual es superior a los 200 ejemplares, queríamos saber si eso había influido en la variabilidad y si había rastro de genes occidentales en la parte oriental.

¿Cuáles fueron las conclusiones más significativas?
Hemos constatado un importante flujo de ejemplares y de genes de la subpoblación occidental a la oriental: de los 26 ejemplares genotipados, cinco son osos con características genéticas orientales, siete osos tienen con características genéticas occidentales y 14 son ejemplares con características genéticas mixtas.

¿Cuántas personas formaron parte de la investigación?
Aproximadamente, en el museo participaron tres o cuatro personas, de la fundación dos técnicos y luego unas siete personas cogiendo muestras. Y también el Principado de Asturias y la Junta de Castilla y León aportaron muestras.

¿Cómo se recogieron las muestras?
Se cogen pelos o excrementos. Se hizo de una manera oportunística, se caminaba por el monte y se iban buscando excrementos o pelos de oso. Cuando se encontraban, se recogían con cuidado para no contaminarlo genéticamente. Se meten en un bote o en una bolsa de papel si son pelos y se mandan al museo y allí se analizan. La subpoblación oriental cuenta con unos 30 osos aproximadamente. En el trabajo de genética se pudieron individualizar 26 ejemplares.

Una especie cuanto más se parece, más expuesta está a problemas

¿Se pretende seguir con la investigación de alguna otra forma?
Sí, nos gustaría continuar para seguir profundizando en un mayor conocimiento de la población.  Nuestra intención es continuar con el estudio genético, aumentar el número de muestras y utilizar técnicas que nos permitan obtener más información.

¿Qué medidas habría que tomar para asegurar su supervivencia?
Básicamente, seguir luchando contra los problemas que atenazan a la especie, la lucha contra el furtivismo y trabajos de mejora de hábitat. Hay que asegurar que la población esté tranquila, que no se les persiga y que no se les haga daño. Y también es importante que siga habiendo flujos de ejemplares desde la parte occidental a la oriental. Cuanto más flujo haya, más mejorarán genéticamente y eso será muy positivo.

Paca, Tola y Furaco son dos hembras y un macho de oso pardo que viven confinados en un cercado en Asturias. ¿Los ejemplares en cautividad son relevantes en su estudio?
Nuestro estudio se centraba en osos en libertad, y estos tres ejemplares están en cautividad. Además el macho, Furaco, no es un oso cantábrico. Paca y Tola fueron recogidas después de que los furtivos mataran a su madre. No se las pudo reintegrar a la naturaleza y quedaron en cautividad. Posteriormente, llevaron a Furaco para ver si podía procrear con ellas pero no para soltarlos luego Las hembras son muy mayores ya y probablemente mueran pronto. Este cercado hace una buena labor de educación ambiental y sensibilización, pero nada más.

Nos negamos completamente a los programas de cría en cautividad¿Qué opina de los programas de cría en cautividad?
No son factibles. Creemos que hay que trabajar en que la especie se recupere por si misma. Otros países han tenido alguna experiencia similar y luego se han desechado porque no dan buen resultado. Es muy difícil reintegrar a la naturaleza a un oso criado en cautividad. Se podría hacer en sitios donde no hay humanos, como en Alaska, pero aquí en la cordillera cantábrica o en los Pirineos, donde conviven con la gente, eso no funcionaría. Desde la fundación, nos negamos completamente a estos programas.

¿Qué piensa sobre lugares como el parque de Cabárceno?
Bueno, como fundación no tenemos una opinión. Mi opinión personal es que estos parques y zoos son valiosos por el papel de investigación que pueden cumplir pero, realmente, la sensibilidad de la sociedad actual va en una línea alejada de los animales encerrados. La fauna debería estar en su hábitat y el concepto de zoo debería estar superado.


La intención del proyecto ahora finalizado era responder a algunas cuestiones trascendentales para el oso cantábrico: si la variabilidad genética en la subpoblación oriental aumentaba, y si el crecimiento de la subpoblación occidental cantábrica, con un censo actual superior a los 200 ejemplares, estaba dejando huella genética en la pequeña subpoblación oriental. - See more at: http://www.fundacionosopardo.org/index.php/la-subpoblacion-oriental-de-osos-mejora-su-salud-genetica/#sthash.itfJ9Cjl.dpuf
La intención del proyecto ahora finalizado era responder a algunas cuestiones trascendentales para el oso cantábrico: si la variabilidad genética en la subpoblación oriental aumentaba, y si el crecimiento de la subpoblación occidental cantábrica, con un censo actual superior a los 200 ejemplares, estaba dejando huella genética en la pequeña subpoblación oriental. - See more at: http://www.fundacionosopardo.org/index.php/la-subpoblacion-oriental-de-osos-mejora-su-salud-genetica/#sthash.itfJ9Cjl.dpufLa intención del proyecto ahora finalizado era responder a algunas cuestiones trascendentales para el oso cantábrico: si la variabilidad genética en la subpoblación oriental aumentaba, y si el crecimiento de la subpoblación occidental cantábrica, con un censo actual superior a los 200 ejemplares, estaba dejando huella genética en la pequeña subpoblación oriental.