Una ex latin king, que declaró ayer como testigo protegido en el juicio a los catorce líderes de esta banda, aseguró que cuando decidió abandonar la organización fue amenazada por a madrina y acusada, María Torres Oliver, con ser quemada viva si no pagaba una multa de 1.200 euros. La testigo dijo también que Torres les mandaba «agredir a los ñetas», aprender la literatura y pagar cuotas, y añadió que vio cómo pegaban «bofetones» a unas amigas por salirse de la banda. También declaró que en una reunión de miembros vio un maletín con «cincuenta o sesenta bolsitas de droga», pero que las mujeres tenían prohibido consumir. La joven dice que entró en la banda porque le dijeron que en el instituto la defenderían en las peleas.