Irlanda del Norte está ahora gobernada por católicos y protestantes unidos. El Rey resaltó ayer la «importancia» del nuevo Gobierno de unidad formado el martes en Irlanda del Norte entre protestantes y católicos, un acuerdo que acabó con más de cuarenta años de violencia. El Monarca aseguró que en el Ulster, tras un proceso que ha durado más de diez años, «hay una lección para cualquier lugar en conflicto».