La magistratura de Apulia, región del sudeste italiano , investiga la muerte de ocho pacientes en los últimos catorce días en un hospital de Castellaneta, por un posible mal uso de una máquina de anestesia que administraba protóxido de nitrógeno en lugar de oxígeno.

Casualmente, la unidad coronaria del hospital de Taranto fue inaugurada el 20 de abril, cuando se produjo la primera muerte. Hasta el momento han muerto ocho de los 21 pacientes tratados en los catorce últimos días en el ámbito cardio-respiratorio.

Una anciana falleció el viernes porque inhaló una cantidad letal de protóxido de nitrógeno, en lugar de oxígeno, ya que los tubos de la máquina que hace la mezcla estaban invertidos.

Se investiga si el error fue de la máquina de anestesia o si hubo negligencia médica

Como consecuencia, la magistratura ha confiscado la máquina y ha ordenado la exhumación de los cadáveres de los otros siete pacientes que murieron en los últimos días. Ahora se averigua si la causa de la muerte fue la máquina o si hubo negligencia por parte de los servicios médicos.

El hospital fue inaugurado en 2005, aunque la unidad coronaria no estuvo operativa hasta el 20 de abril por falta de cardiólogos.

El jefe del servicio, Antonio Scarcia, intuyó ayer que la muerte de la última víctima, Cosima Ancona, de 73 años, se debió al mal funcionamiento del suministrador de la anestesia, aunque aseguró que era la primera vez que se usaba.

Los escándalos en la sanidad italiana son habituales en los últimos años y, entre ellos, destaca el del hospital Umberto I de Roma, el más importante del país, donde fueron cerrados tres quirófanos por falta de higiene.

Otro caso relevante fue el acaecido el pasado febrero, cuando los riñones y el hígado de una mujer seropositiva fueron implantados por error a tres pacientes en un hospital de Florencia.