El equipo de gobierno del Ayuntamiento de Palma ha rechazado la propuesta de los grupos de la oposición municipal que solicitaban declarar Palma como ciudad antitaurina, y así lo ha decidido al entender que "no se puede legislar ante una cuestión que afecta directamente al posicionamiento individual de cada persona".

Tal y como ha puesto de manifiesto el portavoz, Julio Martínez, el Consistorio palmesano se rige por la normativa estatal que ha declarado las corridas de toros como Patrimonio Cultural Inmaterial, recordando que el Parlamento sacó adelante una iniciativa popular respaldada por más de 600.000 firmas que solicitaba que las corridas fuesen así consideradas.

La propuesta de la oposición municipal no ha sido aceptada ya que, según el portavoz del equipo de gobierno, "debemos considerar y respetar que la postura será diferente entre las personas que tengan un posicionamiento animalista o aquellas que lo vean como reflejo de su identidad cultural".

Como prueba de ello expuesto los ejemplos de los planteamientos existentes entre las personas "cuando se habla de corridas de toros, de 'correbous', de suelta de patos o cualquier otro tipo de maltrato animal". En esta línea, Martínez ha añadido que, en esta cuestión, "prohibir por prohibir no tiene sentido y más en Palma donde se celebra una corrida de toros al año que no tiene repercusión social".

El teniente de alcalde ha negado que el Ayuntamiento haya subvencionado cualquier partida que tenga relación con las corridas de toros, adelantando que "ni siquiera en los presupuestos del 2015 se contempla una partida en este sentido".

Finalmente, el portavoz ha calificado de "valiente" la política que está desarrollando el Consistorio en beneficio del bienestar social de los animales de compañía, resaltando que en esta legislatura se han aprobado numerosas propuestas en beneficio de estos animales, entre las que ha citado los 80.000 metros cuadrados de zonas verdes destinados a animales de compañía o los 30.000 metros cuadrados que se han habilitado en es Carnatge para que los perros puedan bañarse en el mar y andar sueltos.

"No debemos olivar que Palma es pionera a nivel nacional en aprobar que los perros puedan subirse a los autobuses siempre bajo determinadas reglas", ha remarcado.