El consejero de Economía, Innovación, Ciencia y Empleo, José Sánchez Maldonado, ha asegurado en el Parlamento que no le temblará el pulso para defender los intereses de Andalucía en materia energética, en referencia a las decisiones adoptadas en los últimos años por el Gobierno central en esta materia.

Según indica un comunicado de la Junta, Sánchez Maldonado ha recordado que el Ejecutivo central no ha consultado a las comunidades autónomas respecto al Plan Nacional de Acción de Eficiencia Energética 2014/20 y ha aprobado varias normas estatales "que generan inseguridad jurídica y ponen en riesgo el desarrollo de las energías renovables en Andalucía, dejando en el aire 950 proyectos que suponen casi 12.000 millones de inversión en nuevas instalaciones, que podrían generar más de 38.000 empleos directos y 4.300 MW de potencia".

Para el consejero, en el caso del Plan Nacional de Acción de Eficiencia Energética se ha perdido "la oportunidad ante Europa de poner en valor el trabajo realizado los últimos años y el potencial aún existente, que permitiría la consolidación y desarrollo de un sector empresarial muy especializado en ahorro y eficiencia energética".

Respecto al aprovechamiento de las energías renovables, ha indicado que la normativa energética promulgada por el Gobierno de España "no sólo no facilita la puesta en marcha de nuevos proyectos, sino que perjudica económicamente los ya existentes". Esto, ha recordado, ha llevado al Gobierno andaluz a interponer un recurso que ha sido admitido por el Tribunal Constitucional contra la Ley 24/2013 del Sector Eléctrico, que se suma a los presentados y admitidos contra otras cuatro normas estatales que afectan al sector renovable en Andalucía.

Según datos de la Agencia Andaluza de la Energía, las nuevas regulaciones estatales y cambios en el sistema de retribución suponen una pérdidas anuales en la comunidad de 328 millones de euros, una quinta parte del impacto ocasionado a nivel nacional, haciendo peligrar la viabilidad de instalaciones que dan empleo a 3.800 personas en Andalucía. Esta inestabilidad regulatoria, ha añadido, se traslada también a los mercados eléctrico y gasista, con un incremento de los precios resultantes que repercute en la factura que pagan los ciudadanos.

Junto a ello, ha señalado que el Ministerio de Industria "ha truncado la mayoría de infraestructuras energéticas críticas para Andalucía, planteando un escenario mínimo de inversiones y generando un agravio comparativo con otras regiones". Frente a ello, ha puntualizado que Andalucía ha realizado un esfuerzo para asumir parte de los recortes en inversión del Ministerio y ha propuesto una nueva Planificación "con infraestructuras prioritarias e imprescindibles para garantizar el crecimiento económico, la seguridad y la calidad del suministro y un desarrollo sostenible en los próximos años".

En este sentido, ha manifestado una vez más la preocupación de la Junta "por el absoluto abandono del Gobierno de España de las políticas de ahorro y eficiencia energética y del marco de colaboración existente con las comunidades autónomas", frente a lo que ha reclamado la necesidad de "recuperar el marco de diálogo con las comunidades y la coordinación para aprovechar los nuevos fondos europeos dirigidos a conseguir una economía baja en carbono".

La apuesta andaluza

El titular de Economía ha insistido en que el Gobierno andaluz seguirá trabajando "por un modelo energético sostenible, en el ahorro y la eficiencia energética y el aprovechamiento de las energías renovables como pilares fundamentales del desarrollo de la región".

A este respecto, ha recordado que el Gobierno andaluz ha desarrollado en los últimos años una política energética "activa y ambiciosa" que se ha materializado a través de distintos planes energéticos, el último de los cuales ha sido el Plan Andaluz de Sostenibilidad Energética 2007/13, cuyo balance ha superado los objetivos marcados en el horizonte 2020.

Gracias a este plan, el aporte de energías renovables frente al consumo de energía primaria ha alcanzado el 20,6 por ciento, frente al 18,3 por ciento previsto; la generación eléctrica con renovables, que se estimaba en el 32,2 por ciento, ha superado ya el 43 por ciento; se ha reducido la intensidad energética primaria (consumo de energía primaria frente al PIB) del uno por ciento planteado al 7,6 por ciento; y han disminuido en un 24,6 por ciento las emisiones de CO2 de cada kilovatio-hora eléctrico generado, superando el objetivo del 20 por ciento.

Además, se ha incrementado un 50 por ciento la capacidad de generación eléctrica y se ha situado a Andalucía a la cabeza nacional en energía solar térmica de baja temperatura, termosolar y biomasa, así como en capacidad de producción de biocarburantes. La comunidad también sobresale en tecnología fotovoltaica (segundo puesto nacional) y ha multiplicado por más de cinco en los últimos siete años la potencia eólica instalada. Actualmente, el 38,7 por ciento de la potencia eléctrica andaluza proviene de fuentes limpias.

La actividad del sector energético en Andalucía en el periodo 2007/2013, ha explicado el consejero, ha llevado asociado una media de 115.000 empleos anuales y más de 7.800 empresas, de las que 1.400 desarrollan su actividad en el ámbito de las renovables.

Nueva planificación energética

De cara al futuro, Sánchez Maldonado ha recordado que la Junta trabaja ya en la nueva Estrategia Energética de Andalucía 2014/20, que integra las orientaciones estratégica de la Unión Europea y ha sido concebida como un instrumento de desarrollo económico para toda la región que debe contribuir a la reducción de la factura energética de sus empresas y ciudadanos, así como a la optimización del coste de la factura energética para las administraciones públicas y a la reducción de las importaciones de combustibles fósiles, lo que beneficiará la economía.

Esta Estrategia, ha indicado, incorpora como principios fundamentales contribuir a un uso eficiente e inteligente de la energía, priorizando el uso de los recursos autóctonos y los sistemas de autoconsumo; situar a los sectores de las energías renovables y del ahorro y la eficiencia energética como motores de la economía; garantizar la calidad del suministro; actuar desde la demanda para hacer a la ciudadanía protagonista del sistema y optimizar el consumo energético de la Junta.

Asociado a cada uno de los principios de la Estrategia se proponen cinco Programas de Actuación, esto es, Energía Inteligente, Mejora de la Competitividad, Mejora de las Infraestructuras y Calidad de los Servicios Energéticos, Cultura Energética y Gestión Energética en las Administraciones Públicas de Andalucía.

Como parte de estos principios, destacan tres objetivos dirigidos a reducir un 25 por ciento el consumo tendencial de energía primaria respecto de las previsiones de 2007; aportar con energías renovables el 25 por ciento del consumo final bruto de energía, superando ambos en cinco puntos porcentuales los ratios fijados por Europa; y descarbonizar en un 30 por ciento el consumo de energía respecto a 2007, en lugar del 20 por ciento estipulado por Europa.

El titular de Economía ha hecho especial hincapié en que se trata de una estrategia elaborada desde la gobernanza, con la participación de los agentes más representativos del sector, agentes económicos y sociales y sometido a un proceso de información pública en el que cualquier persona, física o jurídica, ha podido participar con propuestas, ideas y sugerencias. En este periodo, que ya ha culminado, se han recibido más de 140 aportaciones que se estudiarán para su incorporación a los programas de actuación.

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