Carlos M. Duarte
Carlos M. Duarte Quesada ha publicado más de 200 trabajos de investigación Manuel Elviro Vidal

Carlos M. Duarte está en Australia realizando un trabajo de campo en un arrecife de coral para entender el mantenimiento de este ecosistema. Duarte es director del Instituto UWA Océanos y profesor de Investigación en el Consejo de Investigaciones Científicas Español (CSIC). En 2011 recibió el Premio de la Excelencia, el más alto honor otorgado por el Consejo Internacional para la Exploración del Mar (ICES).

Su investigación se centra en la comprensión de los efectos del cambio global en los ecosistemas marinos. Dirigió la Expedición Malaspina en 2010 con el objetivo de evaluar el impacto del cambio global sobre el océano y explorar su biodiversidad.

Estás haciendo un trabajo de campo en un arrecife de coral en Australia, ¿de qué se trata el trabajo exactamente?
Estamos evaluando el balance de carbono del plancton en Ningaloo Reef, el arrecife de coral continuo más extenso del mundo y patrimonio de la humanidad, para entender su capacidad de mantener a este gran ecosistema, así como su respuesta al aumento de radiación ultravioleta.

La Expedición Malaspina costó lo que algunos cientos de metros de una línea de AVE

¿Qué es lo que te atrae de los ecosistemas acuáticos, por qué elegiste centrar en ellos muchas de tus investigaciones?
En mi caso esta fascinación por el mar se traduce en un empeño por desvelar sus secretos y conocerlo mejor. Mi fascinación por el océano se remonta a una fuerte conexión, como especie, con este componente único de nuestro planeta.

Hay controversia sobre los simios acuáticos, ¿los seres humanos tenemos un pasado acuático?
Tenemos ciertamente una dependencia del alimento marino, demostrada a través de una serie de líneas de evidencia independientes contundentes así como estudios epidemiológicos recientes. Seguimos teniendo una gran dependencia del océano y esta dependencia aumentará hasta llegar a ser clave en el siglo XXI como una fuente de alimento y agua capaces de soportar una población de 10.000 millones de habitantes a finales de siglo.

¿Qué significó para usted dirigir la primera Expedición Oceanográfica española en el Ártico y la expedición de circunnavegación Malaspina 2010?
Un reto y una gran responsabilidad tanto frente a mis compañeros que confiaban en mí para estas tareas. Para las que no teníamos precedentes cercanos a quienes emular, como frente a la sociedad, ya que ambas suponían una inversión importante de fondos públicos. Aunque en términos relativos la Expedición Malaspina costó lo que algunos cientos de metros de una línea de AVE.

Un artículo suyo habla sobre el ocre rojo y las conchas, ¿qué tienen que ver con la comida estos elementos?
Mucho, pues los humanos antiguos no recogían las conchas solo por su valor estético sino en busca de alimento. Mientras que la manipulación del ocre rojo pudo suponer una fuente de hierro que, junto con los ácidos grasos Omega 3 del alimento marino, impulsaron el desarrollo de nuestro cerebro que es la clave de la evolución humana. El abandono de una dieta rica en alimento de origen marino y la deficiencia de hierro que afecta a una proporción importante de la población amenazan con impactar sobre nuestra salud cerebral.Tenemos ciertamente una dependencia del alimento marino

En su libro Cambio Climático habla de un calentamiento progresivo de la temperatura del planeta, ¿Por qué debería haber un acuerdo generalizado entre la comunidad científica sobre cuánto de ese calentamiento global se debe a causas naturales y cuánto a la acción del hombre?
No es que debería haberlo, es que ya lo hay: no existe ninguna duda razonable de que la emisión de gases de efecto invernadero junto con la destrucción de sus sumideros (bosques y otros ecosistemas) es responsable de que en vez de que la biosfera se haya enfriado medio grado, se haya calentado un grado en el último siglo.

En un futuro cercano, ¿cuál va a ser la principal consecuencia del cambio climático en el Ártico?
La transformación de un ecosistema blanco que refleja la radiación solar a un ecosistema oscuro que la absorve y con ello condiciona y acelera el cambio climático en el resto del planeta.

¿Qué efectos tiene la acidificación de los océanos?
Realmente en mi opinión, aunque sé que disiento de la mayor parte de mis colegas, bien poca… es posible que de continuar con el ritmo de disminución de PH en el océano que se prevé, en alguno momento en los proximos 100 o 200 años algunos organismos sensibles, como corales o bivalvos, se vean impactados… pero si no remediamos otros problemas (contaminación, cambio climático, etc.) no existirán ya corales de los que preocuparse cuando llegue este momento.

¿Qué papel crees que tiene en nuestro país el Consejo Superior de Investigaciones Científicas?  ¿Qué significa para ti ser investigador de esta entidad?
El CSIC ha sido el buque insignia de la ciencia española durante las ultimas décadas. Lamentablemente creo que esta afirmación en breve se deberá formular en el tiempo pasado porque el CSIC ha sufrido un enorme deterioro, que considero prácticamente irreversible. No soy nada optimista sobre su futuro y sobre el mío propio vinculado a esta entidad.

El CSIC ha sido el buque insignia de la ciencia española pero ahora sufre un enorme deterioro

¿Cree que se cumple en nuestro país la Ley de Protección del Medio Marino? Está ley dice que se asegurará un uso sostenible de los recursos del medio marino que tenga en consideración el interés general
No, la autorización de prospecciones petrolíferas sin estudios de impacto ambiental rigurosos e independientes demuestra que, o la ley falla, o fallan los mecanismos que permiten velar por su cumplimiento.

En su opinión, ¿España está sufriendo un exilio de científicos?
Me preocupa inmensamente este problema. Yo me siento heredero de una generación de científicos, que ahora se jubilan o lo han hecho en breve, que se dejó la piel en los años 80 para que España llegase a ser un país con una ciencia moderna y competitiva, capaz de generar riqueza y prosperidad. El gobierno del PP, que no la crisis, han arrasado lo conseguido en estos 35 años y nos han enviado a la casilla de partida. El gran drama de mi generación de científicos es que no solo no hemos conseguido dar un impulso semejante sino que cae sobre nuestra conciencia el haber dejado que esa tarea de 30 años se eche por tierra. Los científicos queremos hacer aportaciones para el beneficio de la humanidad y no podemos perder décadas jugando por la frivolidad e ignorancia de dirigentes cuya única ambición es gobernar sin hacer nada, de perfil.

¿Piensa que la ciencia recibe la financiación suficiente? ¿Se considera un privilegiado por contar con financiación para realizar sus estudios?
La financiación para la ejecución de la ciencia no me preocupa, porque se puede conseguir de fuentes competitivas internacionales, lo que me preocupa es la financiación en formación y desarrollo de recursos humanos, que requiere de planes y estrategias de todo un país, no solo de un grupo de investigación. Mi privilegio no consiste en poder seguir investigando, sino en tener voz para denunciar lo que esta ocurriendo. Es dramático y un lastre para el futuro de nuestra sociedad.

Mi privilegio consiste en tener voz para denunciar lo que esta ocurriendo

¿Cómo cree que se puede mejorar la relación entre océano y humanidad?
En una mayor apreciación por nuestra gran dependencia del océano que se ha de traducir necesariamente en una disminución de la presión tanto en términos de sobrepesca, como de contaminación o de destrucción de habitats.

¿Qué medidas se podrían tomar para incentivar que los ciudadanos tomen una mayor responsabilidad con los océanos?
La única medida fiable, a medio y largo plazo, es la educación de ciudadanos responsables e informados. Las medidas coercitivas no son efectivas.

¿Se puede recuperar el daño medioambiental que ha realizado el hombre?
En algunos casos sí es posible la recuperacion (e.j. contaminación de ríos y océanos, daños causados por contaminantes específicos, etc.), pero en otros, como el aumento del nivel del mar por el cambio climático no está en nuestra mano ya remediarlo, pero podemos aún modular su velocidad.