Euros
Varios billetes de euro sobre una bandera.

A un espejismo de recuperación podría seguirle un espejismo de recesión… o quizá algo más. Dos días de caída libre en las Bolsas europeas han reavivado el miedo de los inversores a una bonanza engañosa. Lo que sumado a unos datos macroeconómicos preocupantes (parón alemánbajo precio del petróleo, agotamiento de los estímulos monetarios, debilidad griega), desemboca en un escenario incierto: ¿Vamos camino de una tercera recesión?

"No podemos hablar de recesión, sino de ralentización", asegura Carlos Mangana, director en el Instituto de Técnicas Financieras. El exceso de optimismo en la recuperación económica, que los mercados han venido reflejado positivamente los últimos años, "ha desembocado en una corrección de la tendencia alcista". El resultado: parqués en caída libre, ventas masivas y falta de confianza.

Los expertos no se lanzan a pronosticar una recesión como las del pasado lustro: hay cierto moderado optimismo "Hay una causa coyuntural de lo que sucede estos días”, dice Victoria Torre, responsable de análisis de Selfbank, "los inversores, ante la sucesión de malos datos macro en muy poco tiempo, han decidido recoger beneficios", lo que explicaría en parte el sismo que agita los mercados. "El riesgo está ahí, pero lleva estándolo desde hace meses", asegura Torre, que cita la política de tipos muy bajos del BCE y las subvenciones a los préstamos como ejemplos de que las cosas iban bien, pero no tan bien.

EE UU crece, aunque no tanto ni de forma tan briosa como se esperaba. Esto ayuda a que Europa, cuya recuperación pende aún de un hilo, se resienta. El frenazo de la zona euro con un crecimiento anémico de la locomotora alemana, Italia en recesión y Francia con serios problemas para cumplir los objetivos de déficit es la máxima preocupación de los mercados globales. "La falta de sintonía entre las economías francesa y alemana", dice Mangana, "es una de las principales fuentes de inestabilidad".

Pese a estos datos, los expertos no se atreven a pronosticar una recesión como las del pasado lustro. "Hay buenos datos, como las cifras del paro en EE UU, y previsiones ligeramente optimistas, como las del FMI", señala Mangana, por lo que quizá estemos más cerca de una corrección como la habida el pasado agosto cuando la volatilidad fue protagonista en las Bolsas que de un comienzo de recesión global.

El estado de ánimo, la clave

¿Cómo evolucionará la situación en los próximos meses? Hay dos factores que van a ser clave, dice la analista de Selfbank. Por un lado, "la confianza psicológica de los inversores va a ser fundamental" para no caer en el pesimismo. El otro vector es el mercado de crédito, dice Torre, "que debería despegar ya para paliar los déficits que arrastran las economías a causa de la crisis".  Además, apunta Mangana, "es imprescindible no entrar en un periodo de deflación sostenido".

España se verá afectada

De estas turbulencias es complicado que España se salve. La Bolsa de Madrid ha bajado en dos días más de un 6%, quedándose en mínimos del año. Además, "en España ha habido un exceso del exceso de optimismo", dice Mangana, "y la corrección como se está viendo es superior aquí que en otros mercados". En opinión de Torre, "España no se va a librar tan fácilmente de la senda negativa que se intuye en los países de su entorno". "Si hay un cambio de ciclo, que yo no lo creo", dice Manga, "se dejará notar en nuestro país".