Font Màgica de Montjuic
La Font Mágica de Montjuïc es una de las principales atracciones que ofrece Barcelona. (Hugo Fernández) HUGO FERNÁNDEZ

Con la Font Màgica encendida como escenario idílico, un hombre pidió hace unas semanas a su pareja que se casara con él.

Eso sí, primero tuvo que desembolsar un mínimo de 2.170 euros la hora para poner en marcha la fuente con iluminación.

Todos lo podemos pedir

Empresas, productores de cine y instituciones son los que más solicitan encender la Font Màgica
Cualquier ciudadano puede alquilar alguna del centenar de fuentes que hay en la ciudad. Sin embargo, son empresas, productoras de películas o instituciones quienes más solicitan este servicio.

El año pasado 16 compañías como Oracle u organizadores de eventos como el Bread&Butter pagaron hasta 88.000 euros para encender la Font Màgica.

Los partidos no pagan

Las administraciones públicas pidieron encender la fuente 15 veces, pero no pagaron porque así lo establece la ordenanza. Los partidos políticos, en periodo electoral, y entidades benéficas tampoco deben abonar nada.

Los precios varían según el servicio que se pida. Sólo encender la Font Màgica cuesta 1.338 euros. A esta cantidad hay que sumar 482 euros la hora con iluminación o 831 euros la hora sin luces.

"Las empresas las contratan durante inauguraciones en la Fira o para rodajes de películas", explica a 20 minutos el ingeniero técnico responsable del Eje María Cristina-Font Màgica, Luis Alcalá.

Solo encender la fuente cuesta 1.338 euros, si se quiere con luce hay que sumar 482
Para aquellos bolsillos que no se lo puedan permitir, la fuente de Monjuïch tiene programados funcionamientos de las 19.00 a las 21.00 h del 1 octubre al 30 de abril y de las 20.00 a las 23.30 h del 1 de mayo al 30 de septiembre. Aunque la fuente permite recircular el agua, este verano el espectáculo empezará a las 21.00 h por el Decreto sobre la sequía.

Las ‘catacumbas’ de la fuente

Hasta 3.000 obreros trabajaron entre 1928 y 1929 en la construcción de la Font Màgica, ideada por el ingeniero y poeta Carlos Buigas.

Un millar de personas de colegios profesionales, centros de estudios y escuelas visitaron el año pasado sus salas de máquinas.

El gran volumen de agua que se mueve, tres millones de litros por segundo, y las grandes cañerías de impulsión consiguen crear juegos de agua espectaculares que cada año ven 2.700.000 visitantes.