Los madrileños han quedado impactados este viernes por la brutalidad de los golpes que mostraban varios vehículos siniestrados dispuestos en las principales plazas de la capital.

Se trataba de la última campaña de la Dirección General de Tráfico (DGT), que ha apostado por la crueldad de los accidentes para promover la seguridad vial.

A unos les gustaba y a otros no, pero nadie se quedaba indiferente ante el espectáculo. Los traunseúntes se paraban, señalaban y reflexionaban.

El montaje era muy realista, ya que la DGT ha utilizado vehículos accidentados de verdad.

Por el suelo había cristales, zapatos y sillitas de bebé.

Sin embargo, la iniciativa de Tráfico contenía un mensaje positivo: en unos carteles dispuestos junto a los coches se explicaba que todos los ocupantes se salvaron gracias al cinturón o al casco.