Ken Follett
El escritor Ken Follett publica 'El umbral de la eternidad' David Sirvent

El autor que se convirtió en uno de los más vendidos con la novela que ha conquistado a medio mundo y sigue haciéndolo 25 años después de su salida, Los pilares de la tierra (1989), Ken Follett, vuelve a las librerías con la novela que cierra la trilogía The Century: El umbral de la eternidad (Mondadori). 

Precedieron a la que acaba de publicar La caída de los gigantes y El invierno del mundo. La venta de estos dos tomos supera los dos millones de ejemplares en español, una cifra que tiene muy en cuenta el escritor que no se olvida de visitar España para presentar su novela.

¿Qué parte ha sido la más difícil de narrar en esta tercera entrega (desde 1961 hasta 1989)?
Lo relacionado con el Kremlin, porque era todo secreto, mientras que lo relacionado con la Casa Blanca era público. Fue muy difícil la investigación, incluso las relaciones oficiales eran actas secretas.

Mi generación será la úlltima que tenga un Rolls-Royce... Tendrán dinero pero no qué hacer con él¿Y lo más complicado de escribir desde un punto de vista humano?
En El invierno del mundo el capítulo en el que los nazis están matando niños discapacitados, eso fue realmente aterrador. Luego, hay una escena de 1945, cuando el Ejército Rojo llega a Berlín y se producen violaciones en masa, y hay una escena en la que una mujer mayor se ofrece para salvar a una joven. Eso sucedió.

¿Teme alguna polémica o crítica?
Me ha sorprendido que en los tres libros no me haya criticado nadie políticamente. Esperaba que los periódicos norteamericanos protestaran por las escenas de Vietnam, pero nadie ha dicho nada.

¿Por qué?, ¿quizá por ser novela?
Quizá porque no saben qué ocurrió y qué ocurre.

¿Y cree que ahora lo sabemos? Le pongo un ejemplo: Israel y Palestina...
Sí, hay periodistas en Israel y en Gaza, todos pueden informar y es muy difícil censurar la prensa.

¿Cree que estamos pagando los errores del siglo que abarca su trilogía: el XX?
No diría que fueron errores. En la mayor parte de los casos la gente trata de hacerlo lo mejor que sabe.

No es un mundo perfecto, pero mejoramos... Compara tus derechos con los de tu madre¿Está seguro?
Por ejemplo: Pakistán. Es un país lleno de problemas y podría decirse que es por los británicos, porque cuando se fueron lo dividieron en India y Pakistán. Vale, fue un error. ¿Pero de verdad lo fue? Igual si no hubiera sido así, las cosas habrían sido peores. Entonces parecía que dividir el territorio era lo más inteligente. La política no es tan fácil como parece.

Ni tan buena...
En eso estoy de acuerdo. Hay lugares con hambre y sin libertad, madres que no pueden dar medicinas a sus hijos. No es un mundo perfecto, pero creo que mejoramos. ¿Tú no?

No, yo no lo creo...
Piensa en los derechos que tenía tu madre.

También puedo pensar en los que tenía yo hace... ¿cinco años?
Entiendo lo que dices, pero tu madre no cobraba lo que un hombre, ni siquiera podía aspirar a ello. Tu abuela no tenía ningún medio para controlar la natalidad. Tu bisabuela no podía votar. Si lo miras así, es mucho mejor.

¿Y con eso me conformo?
Sé lo que quieres decir porque en recesión siempre hay una tendencia a reducir los derechos y a restringir la libertad de prensa, y lo hacen con pretextos. Pero sí podemos adoptar la perspectiva de todo el siglo y entonces vemos que hemos ido mejorando.

El capitalismo no ha fracasado, pero necesita ideas socialistas ¿Y vamos a seguir mejorando?, ¿saldremos de ésta porque siempre lo hemos hecho?
Sí, hemos salido antes y hemos visto el ascenso de partidos fascistas, pero a la larga siempre fracasan porque son estúpidos.

¿Y el ser humano, no es un poco estúpido también?
Es cierto que los seres humanos cometemos errores.

¿Escribiría una ficción sobre esta crisis?
No, no veo el dramatismo.

Narra usted en la novela la victoria del capitalismo, ¿contaría su fracaso?
No, no creo que el capitalismo haya fracasado, pero no funciona por sí solo. Necesita combinarse con ideas socialistas. Necesitamos educación gratuita para todos, un mundo en el que haya justicia. Sin esa idea socialista, el capitalismo no funciona. Cuando dices capitalismo no es desnudo, eso son fantasías de los empresarios.

Teníamos razón con el comunismo: no funcionaría y no funcionó¿Y el comunismo, con qué lo casaría?
En una escena del libro un abuelo conservador va con su nieto a un funeral y le dice: los conservadores teníamos razón con el comunismo: no funcionaría y no funcionó.

Aunque no sea lo más acertado hablar de 'errores', hay algunos que lo son, ¿cuál sería el peor que podríamos repetir?
Es muy fácil, el peor error que podríamos cometer es permitir que suban los partidos fascistas.

¿Y qué errores no comete usted ya como novelista?
Cuando empecé pensaba que lo importante era la acción, el sexo y las fantasías relativas al lujo. Y nada de eso significa nada salvo que los personajes interesen al lector.

Ya ha dicho que no escribiría sobre la época actual, pero si le pido una sinopsis imaginaria de los años que van a venir, ¿cuál haría?
La mayor parte del tiempo pienso: que lo resuelvan mis nietos. Uno de los grandes problemas será el medioambiente. Tenemos que dejar de quemar cosas. Mi generación será la última que vaya a tener un Rolls-Royce, creo que van a prohibirlos. Mis nietos tendrán que aprender nuevas aptitudes, no bastará con tener dinero, porque no podrán usarlo ya que habrán destruido gran parte de la naturaleza. Igual serán ricos pero tendrán que ir en autobús. Eso sí, el autobús será más agradable cuando los ricos vayan en él.