La empresa agroalimentaria Ángel Camacho ha presentado este jueves su primera memoria de sostenibilidad en la que se recogen los logros medioambientales obtenidos en la última década, como la reducción del consumo del agua en un 14 por cuento y un 23 por ciento las emisiones de CO2.

La presentación ha sido de la mano del del director general, Ángel Camacho Perea; el director de Marketing Global y Comunicación, Juan Carlos Sánchez, y el director de ingeniería y medioambiente, Pedro Cruces, en un acto celebrado en la sede de Lándaluz en Sevilla.

La Memoria de Sostenibilidad 2013 presentada ha sido elaborada siguiendo las directrices de la Guía del Global Reporting Initiative (GRI), un organismo internacional independiente que realiza el estándar más exigente para la creación de memorias de responsabilidad social de empresas, en su versión actualizada G-4.

"La visión de negocio de largo plazo es la característica que define a Ángel Camacho y que facilita nuestro compromiso con la sostenibilidad", ha explicado el director general, quien ha añadido que "la Responsabilidad Social Corporativa implica a toda la cadena de valor, por ello, con un comportamiento sostenible cuidamos de los recursos naturales, de nuestras personas y de nuestro entorno local, y de esta forma damos respuesta a las demandas de los consumidores y de los clientes".

Esta primera memoria se circunscribe básicamente a las actividades de la sociedad Ángel Camacho Alimentación, aunque también refleja lo más representativo de las actividades de las distintas empresas que forman Ángel Camacho. En futuras ediciones se irá incorporando información del resto de filiales en otros países, pero su actividad supone una menor significación productiva, ambiental y social que las reflejadas en esta primera memoria.

Reducción del consumo energético

Ángel Camacho aprovecha este informe para hacer un amplio repaso por todos los logros medioambientales obtenidos en la última década. El documento destaca también los datos más significativos del progreso medioambiental de Ángel Camacho Alimentación, principal empresa del grupo, durante el periodo 2010-2013. Entre otros logros ha reducido el consumo de agua un 14 por ciento, con un ahorro de 184.533 metros cúbicos; un 23 por ciento las emisiones de CO2 (4.328 Tm.) a la atmósfera, y el consumo energético un 12,4 por ciento por cada kilogramo de aceituna envasada.

"La política medioambiental de la compañía es un compromiso sin fisuras" ha explicado el director de Ingeniería y Medioambiente, Pedro Cruces. La ejecución de esta política se apoya en un sistema de Gestión Ambiental conforme a la norma ISO 14001:2004 que fue establecido en 2005.

La optimización de la gestión del agua y, sobre todo, la gestión de aguas residuales constituye el mayor reto ambiental de la compañía. Con el objeto de calcular el consumo de agua se calculó en 2013 la Huella Hídrica de la aceituna de mesa, lo que ha constituido un hito dentro del sector. La producción de un kilo de aceituna envasada requiere del empleo de 1.167,15 litros de agua, de los cuales el 86,7 por ciento se derivan de las actividades agronómicas. Esta cifra es significativamente menor que el promedio para este producto en España (2.750l/kg) y en el mundo (3.015l/kg.), según la estimación de Water Footprint Network.

También ha sido la primera empresa del sector en calcular la Huella de Carbono de aceitunas y mermeladas en 2012. La huella de carbono es 1.220 gramos de CO2 por kilo de aceituna envasada y 858 gramos de CO2 por kilo de mermelada. La mayor parte de la huella se debe a la fabricación de envases y embalajes, un 54 por ciento en la aceituna y un 63 por ciento en las mermeladas, especialmente los envases de cristal (35% frascos en las primeras y 48% en las segundas).

Es la primera vez en el mundo que se han calculado las huellas para estas actividades, permitiendo identificar la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero durante el ciclo de vida de estos productos: recolección de frutos, transporte, manejo de materias primas, fabricación, distribución, etc.

El cálculo de ambas huellas les ha permitido convertirse en un referente del sector a nivel mundial, evaluar el impacto real de la actividad y conseguir importantes reducciones del consumo de agua y energía.

El consumo de energía se ha reducido un 12,4 por ciento respecto a 2010 siendo la biomasa, la electricidad y combustibles fósiles (gasoil y fueloil) las energías usadas. Se aprecia una disminución en el uso de energía eléctrica y del fueloil por unidad de producto y una profunda reducción en el uso de gasoil, debido a la sustitución por biomasa en la producción de vapor.

El 56 por ciento de la energía usada procede de biomasa del molido de huesos de aceitunas, que constituyen el 15 por ciento del peso del fruto. Es un subproducto con una capacidad energética muy apreciable, que usadas en calderas específicamente diseñadas contribuye de modo significativo al logro de los objetivos ambientales de la compañía, facilitando la reducción del consumo de energía no renovable y la consiguiente reducción de emisiones directas e indirectas de CO2.

La fábrica de Morón de la Frontera es, además, vertido cero de aguas desde 2008, es decir, gestiona internamente todos los vertidos generados por su actividad. Dispone de una red separativa, una planta de tratamiento de aguas de baja contaminación para su regeneración y empleo para riego junto con el agua de lluvia recogida, y un complejo sistema de balsas de evaporación para el agua de alta contaminación. Parte del agua residual y del agua pluvial recogida se regenera para su utilización en el riego de olivar.

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